Medicina griega Arcaica.

24/3/10


CAPITULO VIII
Medicina griega Arcaica.



1) Civilización griega arcaica.
2) Fuentes de Información.
3) Medicina Homérica.
4) Asclepio.
5) Los consejos de Asclepio.
6) Mitología y medicina.
7) Características de la medicina griega arcaica.


1) Civilización griega arcaica:

La civilización griega arcaica comprende el periodo más antiguo de la civilización griega y se refiere a las culturas cretense, micénica y troyana. La historia de los griegos comienza en Creta, isla del Mediterráneo Oriental. Allí vivía una sociedad próspera que desarrollo el comercio, la navegación y las artes. Esto sucedía 3000 años a. de C. Homero llamó a los primeros habitantes de Grecia Aqueos. El Rey más destacado fue Minos (1600 a. de C.) por eso también se llama cultura minoica. Trabajaban los metales y conocían la escritura. Uno de los dioses más prominentes fue el Minotauro, mitad hombre mitad toro.
Los micénicos vivieron 1400 años a. de C. Las ciudades donde vivieron estos pueblos son los escenarios de los acontecimientos narrados en la Iliada y la Odisea, de Homero en el siglo IX a. de C. A esta medicina por eso se le llama homérica y esta muy ligada a la mitología.


2) Fuentes de Información.

2.1) Las excavaciones y descubrimientos arqueológicos:

a) El descubrimiento de Troya en 1870 por parte de Schiliemann
b) El descubrimiento de Cnossos en 1890 por parte de Evans

2.2) Las diferentes manifestaciones artísticas, incluyendo la literatura mitológica.
2.3) La Iliada y la Odisea (IX a. de C.) del poeta Homero.
2.4) Los archivos de los Asclepiones o templos de Asclepios.
2.5) Los escritos hipocráticos.


3) Medicina homérica

En la Iliada y la Odisea existen muchas referencias medicas, sobro todo el primer poema épico contiene muchas descripciones anatómicas y quirúrgicas. La Iliada comienza con una epidemia de peste:
“¿Qué Dios fue el que movió la discordia y la lucha entre ellos?
Fue este el hijo de Leto y de Zeus. Contra el Rey irritado, una peste maligna a sus huestes mandó, y sus guerreros perecían, porque ultrajó a Crises, a su sacerdote, el Atrida”

La Medicina reflejada en la Iliada es racional, natural y práctica, aunque puede tener elementos mágicos. Allí aparece Asclepio como un soldado en la guerra de Troya. Sus hijos Macaón y Podolirio actúan como soldados y médicos. A veces para curarse hay que purificarse. Leto y Artemis sanaron a Eneas. Apolo curó a Sarpedón. Menelao fue curado por Atenea. Tetis hizo incorruptible el cadáver de Patroclo. Los diferentes heridos, provocados por armas metálicas o de piedra, eran curadas en pleno campo de batalla. Poéticamente se describen todas las escenas con los traumas propios de la guerra, los heridos, las hemorragias y los dolores.
El arte de curar proviene del Centauro Quirón. Tetis hizo invulnerable a su hijo Aquiles al sumergirlo en la laguna Estigia, excepto en los tendones porque lo tomó por allí.
En la odisea hay referencia al uso de drogas contra el dolor. También se habla de venenos y filtros mágicos provenientes de Egipto.


4) Asclepio.

Aparece como guerrero y medico en la Iliada. Probablemente vivió en el 1250 a. de. C. Una leyenda dice que Asclepio es hijo de Apolo en Coronis. Coronis estando embarazada cometió adulterio con Isquis. Apolo castigó con la muerte a ambos adúlteros, pero primero extrajo por cesaría a su hijo Asclepio y se lo entrego al Centauro Quirón para que lo educara. Quirón le enseño el arte de la medicina.
Otra leyenda explica que Coronis dió a luz a Asclepio y lo dejó en el monte Titeión. Lo amantó una cebra y lo cuidó un perro. El pastor Arestanos encontró al niño, quien poseía una iluminación sagrada. Asclepio devolvía la vida a los muertos. Hades protesto ante Zeus temeroso que el más allá quedara despoblado. Zeus lo mató con un rayo. El castigo era consecuencia de su transgresión. No le era permitido actuar contra la naturaleza. Asclepio resucitó para convertirse en Dios de la medicina.
Asclepio tuvo varios hijos:
1) Macaón, dios de la cirugía
2) Podolirio, dios de la medicina interna
3) Higia, diosa de la salud, de la higiene
4) Panacea, diosa para curar todas las enfermedades.
5) Teléforo, genio de la convalecencia.

La esposa de Asclepio, Epione, calmaba el dolor.
Los templos de Asclepio aparecieron en el siglo VI a. de. C. en Tesalia, Trica, Rodas, Pérgamo y en Epidauro. Este ultimo fue uno de los más famosos. Se les llamaba Asclepianos o Asclepianios. Estos templos son los antecedentes históricos de los hospitales y de los balnearios.
Se construyeron más de 63 asclepiones. La estructura de estas edificaciones constaba de varios departamentos:
1) Templo de Dios.
2) Fuente de baño o Tholos.
3) Ábaton, o aposento para el sueño de los pacientes.

Ascpleio, cuya estatua estaba en su templo, se representaba con un bastón y una culebra.
Además podían haber otros sitios para la relajación y el descanso como teatros, gimnasios y estadios. Todo esto cerca del mar y en un bosque sagrado.
El paciente dormía en el Ábaton y Dios lo visitaba en sueños para curarlo.
La ceremonia empezaba al anochecer con ritos especiales. Se ayunaba y luego se tomaba un baño religioso. Después el enfermo se vestía con una túnica blanca. Ofrendaba a Asclepio con un regalo: comida o un animal como el gallo, cuyo canto ahuyentaba los malos espíritus. El sueño podía ser inducido por drogas. El sacerdote se vestía como Asclepio y visitaba a los enfermos. Curaba y daba consejos. El enfermo al curarse pagaba con exvotos que representaban la parte del cuerpo curada: orejas, brazos, vaginas, úteros, pechos, etc. También daba limosnas.
En el 291 la serpiente de Asclepio salvó a la ciudad del Tiber de una epidemia. Desde entonces en Roma se le conoce como Esculapio y se le erigió un templo y una estatua.


5) Los consejos de Asclepio


Todo aquel que pretenda ser medico deberá familiarizarse con los consejos de Asclepio, conjunto de principios éticos y reglas para guiarse en la vida cotidiana, privada y profesional, escritos a lo largo de la Historia de la Medicina:

“¿Queréis ser medico, hijo mío? Aspiración es esta de un alma generosa con espíritu ávido de ciencia. ¿Deseas que los hombres te tengan por un dios que alivia sus males y ahuyenta el espanto?, ¿Has pensado bien lo que ha de ser tu vida? Tendrás que renunciar a tu vida privada: mientras la mayoría de los ciudadanos puede, terminada su tarea, aislarse lejos de los importunos, tu puerta quedará siempre abierta a todos; a toda hora del día o de la noche vendrán a turbar tu descanso, tus placeres y tu meditación; ya no tendrás horas que dedicar a la familia, a la amistad o al estudio, pues ya no te pertenecerás.
Los pobres, acostumbrados a padecer, no te llamaran sino en caso de urgencia; pero los ricos te trataran como un esclavo encargado de remediar sus excesos: sea porque tengan una indigestión o porque estén acatarrados, harán que te despierten a toda prisa, tan pronto como sientan la menor inquietud, pues estiman en muchísimo su persona. Habrás de mostrar interés por los detalles mas vulgares de su existencia, decidir si han de comer ternero o carnero, o si han de andar de tal o cual modo cuando se paseen. No podrás ir al teatro, ni ausentarte de la ciudad, ni estar enfermo, sino que deberás estar siempre listo para acudir tan pronto como te llame tu amo.
Eres severo en la elección de tus amigos; buscabas la sociedad de los hombres de talento, de artistas, de almas delicadas; en adelante no podrás desechar a los fastidiosos, a los escasos de inteligencia, a los despreciables. El malhechor tendrá tanto derecho a tu asistencia como el hombre honrado; prolongaras la vida de los nefastos, y el secreto de tu profesión te prohibirá impedir crímenes de los que serás testigo.
Tienes fe en tu trabajo para conquistarte una reputación; ten presente que te juzgarán no por tu ciencia, sino por las casualidades del destino, por el corte de tu capa, por la apariencia de tu casa, por el número de tus criados y por la atención que dediques a la charla y a los gustos de tu clientela. Los habrá quienes desconfiarán de ti si no gustas barba, otros si no vienes de Asia. Otros si crees en los dioses, y otros más si no crees en ellos.

Te gusta la sencillez; habrás de adoptar la actitud de un augur. Eres activo, sabes lo que vale el tiempo; no habrás de manifestar fastidio, ni impaciencia; tendrás que soportar relatos que arranquen del principio de los tiempos para explicarte un cólico; ociosos te consultarán por el solo placer de charlar. Serás el vertedero de sus disgustos, de sus nimias vanidades.
Sientes pasión por la verdad; ya no podrás decirla. Tendrás que ocultar a algunos la gravedad de sus males, a otros su insignificancia, consentir en parecer burlado, ignorante, cómplice.
Aunque la medicina es una ciencia oscura, a quien los esfuerzos de sus fieles van iluminando de siglo en siglo, no te será permitido dudar nunca, so pena de perder todo crédito, si no afirmas que conoces la naturaleza de la enfermedad, que posees un remedio infalible para curarla: el vulgo irá a consultar a charlatanes que venden la mentira que necesita.
No cuentes con agradecimiento; cuando el enfermo sana, la curación se debe a su robustez; si muere, eres tú el que lo ha matado. Mientras está en peligro, te trata como a un dios; te suplica, te promete, te colma de halagos; no bien está en convalecencia, ya le estorbas, y cuando se trata de pagar los cuidados que le has prodigado, se enfada y te denigra.
Cuanto más egoístas son los hombres, más solicitud exigen por parte del médico. Cuanto más codiciosos son ellos, más desinteresado ha de ser él, y los mismos que se burlan de los dioses le confieren sacerdocio para interesarlo en el culto de su sacra persona. La ciudad confía en él para que remedie los daños que ella causa. No cuentes que ese oficio tan penoso te haga rico; te lo he dicho, es sacerdocio, y no sería decente que produjera ganancias como las que obtiene un aceitero o el que vende lana.
Te compadezco se tienes afán de belleza; veras lo mas feo y repugnante que hay en la especie humana; todos tus sentidos serán maltratados. Habrás de pegar tu oído contra el sudor de sus pechos sucios, respirar el olor de míseras viviendas, los perfumes harto subidos de las cortesanas al palpar tumores, curar llagas verdes de pus, fijar tu mirada y olfato en inmundicias, meter el dedo en muchos sitios. Cuantas veces un día lleno de sol y perfumado, o al salir del teatro de ver una pieza de Sófocles, te llamaran para ver a un hombre que, molestado por dolores de vientre pondrá ante tus ojos un bacín nauseabundo, diciéndote satisfecho: “… gracias a que he tenido precaución de no tirarlo”. Recuerda entonces que habrá de parecer que te interesa mucho aquella deyección.
Hasta la belleza de las mujeres, consuelo del hombre, se desvanecerá ante ti. Las veras por la mañana desgreñadas, desencajadas, desprovistas de sus bellos colores y olvidando sobre los muebles parte de sus atractivos. Cesaran de ser diosas para convertirse en pobres seres afligidos de miseria, sin gracia. Sentirás por ellas más compasión que deseo ¡Cuantas veces te asustaras al ver a un cocodrilo adormecido en la fuente de los placeres!.
Tu vida transcurrirá como a la sombra de la muerte, entre el dolor de los cuerpos y las almas, entre duelos y la hipocresía, que calcula a la cabecera de los agonizantes; la raza humana es un Prometeo desgarrado por buitres.
Te verás solo en tus tristezas, solo en tus estudios, solo en medio del egoísmo humano. Ni siquiera encontraras apoyo entre los médicos, que se hacen sorda guerra por interés u orgullo. Únicamente la conciencia de aliviar males podrá sostenerte en tus fatigas. Piensa mientras estas a tiempo; pero si, indiferente a la fortuna y a los placeres de la juventud; si sabiendo que te veras solo entre fieras humanas, tienes un alma lo bastante estoica para satisfacerse con el deber cumplido sin ilusiones; si te juzgas bien pagado con la dicha de una madre, con la cara que sonríe porque ya no padece, o con la paz de un moribundo a quien ocultas la llegada de la muerte; si ansiáis conocer al hombre y penetrar todo lo trágico de su destino, ¡hazte medico, hijo mío!.


6)Mitología y Medicina

La medicina griega está muy ligada a su mitología. Casi todos los dioses tienen que ver con la medicina. A Delfos, en el monte Parnaso, Apolo llegó desde niño. Se le separo de su cordón umbilical, hecho que recuerda el Onfalos, piedra cerca de templo. En Delfos vivía el oráculo que adivinaba el porvenir junto a las posibles enfermedades.
Melampo curaba a las mujeres locas de Argos. Empleaba el eléboro negro, planta que produce narcosis, diuresis y facilita la catarsis. Afiarao, descendiente de Melampo, compitió con Asclepio en el arte de curar. Tronfonio vivía en las cuevas y desde allí enviaba su poder curador. Orfeo influía en el alma con la música y su poesía. Hera, mujer de Zeus, era la protectora de las parturientas. Atenea, diosa de la sabiduría, protegía la vista. Quirón, hijo de Cronos, hermano de Zeus, era protector de la salud. Era un centauro. Cirse utilizaba una poción que convertía a los maridos en cerdos. Hermes aplicaba una sustancia que actuaba como antídoto sobre la pócima de Cirse. Peón era el medico de todas las divinidades. Ilitia, hija de Zeus, era la diosa de la maternidad. Las Parcas: Cloto, Lóquesis y Átropos eran hiladoras del estambre de la vida. Hipnos era la diosa del sueño. Thanotos representaba a la muerte. Alejikakos, una de las formas de Apolo, alejaba las enfermedades. Aristeo, hijo de Apolo y Cirene, fue medico y adivino.
Las tres principales deidades médicas fueron: Apolo, Quirón y Asclepio.
En Egipto el culto de Asclepio se unió al de Imhotep y se le llamó Asclepio-Imhotep o Imhotep-Esculapio.


7) Características de la medicina griega arcaica

7.1) Sistema medico mágico-religioso, sin excluir elementos de la medicina empírica o laica que permitió el desarrollo de la cirugía.
72.) Conocimiento de lesiones externas o heridas causadas
por armas de guerra. Tratamientos quirúrgicos de las mismas con aplicación de vendajes.
7.3) Utilizaban Pharmaca o medicamento, sustancias venenosas y filtros mágicos en forma de polvo, raíces, empastes y brebajes.
7.4) Conocimiento de la palpitación del corazón y de la
respiración.
7.5) Las bases de la medicina en los Asclepiones fueron:
7.5.1) La dietética
7.5.1) La higiene
7.5.3) La climaterapia
7.5.4) Las purificaciones
7.5.5) Las curas con ejercicio.
7.5.6) La psicoterapia o sugestión.