CRITERIOS DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA

15/6/13

CRITERIOS DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA 
 

Para conseguir reducir los efectos de las radiaciones sobre las personas, se deben aplicar los principios del Sistema de Protección Radiológica propuestos por la Comisión Internacional de Protección Radiológica (CIPR) en 1991 (Publicación CIPR-60):
 
            Limitación de dosis: La suma de dosis recibidas y comprometidas no debe superar los límites de dosis establecidos en la legislación vigente, para los trabajadores expuestos, las personas en formación, los estudiantes y los miembros del público. El Reglamento sobre protección sanitaria contra radiaciones ionizantes ha dejado establecido el límite de dosis efectiva para trabajadores expuestos en 100 mSv durante todo periodo de 5 años consecutivos, sujeto a una dosis efectiva máxima de 50 mSv en cualquier año oficial. Para los miembros del público el límite de dosis efectiva será de 1mSv por año oficial.
Por otra parte, el RD 1976/1999, establece unos valores de referencia en grafía para adultos que pueden verse en la Tabla 2. Si comparamos dichos valores con los de nuestro protocolo, podemos observar que nuestros valores quedan muy por debajo de los valores de referencia.
Para un control efectivo en éste punto es necesario registrar la dosis y establecer un sistema de información
 
 
·        Justificación: Los diferentes tipos de actividades que implican una exposición a las radiaciones ionizantes deben estar previamente justificados por las ventajas que proporcionen, frente al detrimento que puedan causar.  Las radiaciones ionizantes no sólo deben proporcionar un beneficio neto suficiente, sino que habrá que considerar su eficacia y su eficiencia, así como los beneficios y los riesgos de otras técnicas alternativas disponibles que no requieran exposición a dichas radiaciones.  La formación y la responsabilidad tanto del médico que prescribe la radiografía como del radiólogo son definitiva, así como avanzar en la elaboración de criterios que permitan evitar pruebas escasamente diagnósticas o con escasa incidencia en los tratamiento
 
 
        Optimización: Las dosis individuales, el número de personas expuestas y la probabilidad de que se produzcan exposiciones potenciales, deberán mantenerse en el valor más bajo que sea razonablemente posible, teniendo en cuenta factores económicos y sociales. En éste apartado, la formación y responsabilidad del personal sanitario es determinante.  Varios son los aspectos que ayudan a minimizar la irradiación de los pacientes y secundariamente del personal expuesto:
 
    1. En primer lugar, la realización de protocolos como éste en cada unidad.
    2. Protocolizar también el conjunto de procedimientos: colimación estricta del haz de rayos (de ser posible comprar aparatos con dispositivo de colimación automática), blindajes adecuados (proteger siempre las gónadas a las personas en edad de procrear si la imagen que debemos obtener lo permite), sujeciones mecánicas, alejamiento máximo, asegurarse de que no hay posibilidad de embarazo, y si la hay, informar al radiólogo....
    3. El correcto funcionamiento y calibrado del exposímetro automático es fundamental, ya que permite ajustar la dosis según las características de cada paciente.
    4. Las exploraciones deben realizarse al menor coste posible, lo cual implica conocer la repercusión económica de cada estudio, al menos de forma aproximada. Los costes a los que se refiere la definición del programa de garantía de calidad incluyen los directos (películas radiográficas, mantenimiento y amortización de los equipos, tiempo de especialista y personal técnico, etc.) y los derivados del riesgo radiológico al paciente y al personal de operación
    5. Mantenimiento en perfecto estado y control de aparatos de Rx, chasis radiográficos, estaciones de procesado, negatoscopios y monitores. El personal de operación debe ser informado del rendimiento de los tubos, de la radiación de fuga de la carcasa, y de todos los controles de calidad de los aparatos, no sólo por derecho para la protección de su salud (Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales), sino además, porque ello puede permitirle ajustar las características técnicas del disparo y evitar sobreexposiciones al paciente. La información es básica para la participación en la tarea de protección radiológica  y para modificar falsas percepciones del riesgo

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