Enfoques Epistemologicos de la Ciencia

25/5/14

 ENFOQUES EPISTEMOLÓGICOS DE LA CIENCIA.


Compilación por: Xiomara Hernández
Enero, 2011


LOS PARADIGMAS DE KUHN.
     Un paradigma es un modelo o patrón sostenido en una disciplina científica o epistemológica o, a diversa escala, en otros contextos de una sociedad.
     La palabra “paradigma” viene del griego y significa “modelo” o “ejemplo”. La concepción de paradigma data de fines de la década del ’60 y refiere a un determinado modelo de pensamiento o de interpretación de las entidades que se corresponde con una disciplina y un contexto sociohistórico dados. De cualquier forma, el concepto es amplio y puede hacer referencia a un modelo tan complejo como la explicación de determinado fenómeno científico y a algo tan informal y variable como es la interpretación de las relaciones sociales.
      En cualquiera de los casos, un paradigma supone un determinado entendimiento de las cosas que promueve una forma de pensar en particular por sobre otras.
      Para la ciencia, la idea de paradigma está asociada con la que dio el científico Thomas Kuhn en su libro “La Estructura de las Revoluciones Científicas”. Para él, un paradigma se define como aquello que se debe observar y escrutar; el tipo de interrogantes que es necesario formular para hallar respuestas en torno de un objetivo; la estructuración de dichos interrogantes; y la interpretación de los resultados científicos.
Desde este tipo de interpretación, el paradigma constituye básicamente un modelo de cómo deben realizarse investigaciones y experimentos científicos, con la concepción en mente de que este modelo pueda replicarse. Sin embargo, en la práctica científica un paradigma constituye mucho más que un modelo experimental, sino que también responde a la manera en que los agentes del campo científico entienden, piensan y hacen ciencia.
Lo mismo ocurre a escala social. Por ejemplo, en términos de cómo en un momento de la historia las sociedades entienden al mundo de una u otra forma.
     Cuando se habla de “cambio de paradigma”, entonces, se hace referencia a la evolución de pensamiento que ocurre en las disciplinas y en las sociedades a través de la historia y que promueve el surgimiento de un nuevo modelo imperante de pensamiento. Kuhn señala que las ciencias progresan cíclicamente comenzando por un paradigma aceptado por la comunidad científica e investigado durante un período de ciencia normal. La ciencia normal intenta adecuar la teoría a la práctica, pero pueden existir ciertas discrepancias. Estas discrepancias si no son resueltas se convierten en anomalías, y si éstas se acumulan se produce una crisis que conlleva la caída del antiguo paradigma, y el surgimiento de una revolución científica en la que el antiguo paradigma es reemplazado por uno nuevo incompatible con el anterior. Por tanto, para este autor, la ciencia no se desarrolla por medio de la acumulación de descubrimientos o inventos individuales, sino que se forma como proceso de ruptura con lo anterior. En el proceso de traslación -nos recuerda Wells (1976) - del viejo conjunto de ideas al nuevo, la comunidad de científicos sigue un número de pasos determinados:
1. Reconocimiento de las anomalías.
2. Período de inseguridad.
3. Desarrollo de grupos de ideas alternativos.
4. Identificación de escuelas de pensamiento.
5. Dominación de las nuevas ideas.

    En cualquier caso, las teorías articuladas no dejan de ser científicas por el hecho de que hayan sido descartadas. Sin embargo, es difícil poder considerar el desarrollo como un proceso de acumulación. La investigación histórica misma, que muestra las dificultades para aislar inventos y descubrimientos individuales, proporciona las bases para abrigar dudas profundas sobre el proceso de acumulación, por medio del que se creía que había surgido esas contribuciones individuales a la ciencia (Kuhn, 1971).
    Es evidente que los criterios de demarcación científica derivados de la falsación, aunque críticos con la metodología tradicional, se mantienen en su misma línea. En cambio Kuhn, con su libro “La estructura de las revoluciones científicas” explica el comportamiento científico por las aportaciones críticas que se les hacen a la teoría. Kuhn indica que cuando las teorías no logran superar una prueba, no son rechazadas y sustituidas por otras, sino que se introducen modificaciones o bien se ignoran las anomalías. Una de sus características más destacables es su rechazo frontal al punto de vista de la metodología inductivista.
    La aportación de Kuhn gira en torno a los siguiente conceptos:  Paradigma, Ciencia Normal y revoluciones científicas. Kuhn entiende el concepto de paradigma en dos sentidos (Pheby, 1988, pág. 37), primero significaría un éxito que se considera tan importante que es capaz de atraer a un grupo de científicos que ejercen una actividad en competencia y, segundo, se entiende como un paso en el desarrollo científico que es capaz de dar solución a problemas no resueltos. Si atendemos a su definición literal, los paradigma son:
“Realizaciones científicas universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad científica” (Kuhn, 1971, pág. 13).
   El concepto de paradigma perfila la escena para la siguiente etapa del esquema de Kuhn, el concepto de ciencia normal. Para Kuhn existen periodos alternativos de ciencia normal y periodos de crisis. En la fase de ciencia normal, en la que se acepta un cuerpo esencial de teoría, van surgiendo situaciones que no pueden explicarse de forma convincente y que reciben el nombre de anomalías. Cuando las anomalías aumentan se produce un proceso insostenible en torno a la ciencia normal, lo que da lugar a la aparición de nuevas teorías o, dicho de otra forma, un paradigma es sustituido por otro.
   Por comunidad científica, entiende Kuhn el órgano a un consenso, que reúne a un grupo de individuos que colaboran entre ello, a los que se les considera los únicos responsables de la persecución de objetivos científicos en su especialidad.
    La amplitud del concepto de paradigma hace que Kuhn admita la imprecisión del término y posteriormente lo sustituya por el de “matriz disciplinaria” (disciplinaria, porque se refiere al patrimonio común de los que practican una disciplina, y matriz, porque alude a un conjunto ordenado de elementos de diversa naturaleza que requieren especificación adicional): “Una matriz disciplinar está compuesta de paradigmas, partes de paradigmas que constituyen una unidad y funcionan conjuntamente” (Katouzian, 1982, pág. 123).

El proceso de sustitución de unos paradigmas por otros, puede resumirse en las siguientes etapas:
• Ciencia normal, compuesta por los paradigmas aceptados.
• Pequeños fenómenos inexplicados, con respecto a los cuales los sostenedores de la ciencia normal confían en explicarlos sin cambio de paradigmas.
• Forzar la teoría par incluir dichos fenómenos inexplicados.
• Periodo de confusión
• Periodo de innovación y oposición
• Nuevamente ciencia normal, integrada por los nuevos paradigmas aceptados, con lo que el proceso dialéctico inicia un nuevo ciclo.

     Cuando se produce la sustitución de un paradigma por otro nos encontramos ante lo que Kuhn denomina “revolución científica”.

     La tesis de Kuhn se basa, pues, en tres conceptos fundamentales: paradigma, ciencia normal y revolución científica. El primero queda definido (Kuhn, 1971) como aquéllo que comparte una comunidad científica, entendiéndose ésta, a su vez, como el conjunto de hombres que comparten un paradigma. Las definiciones anteriores dejan patente el carácter circular de la conceptuación.
     Por lo que respecta al segundo de los conceptos mencionados -ciencia normal-, es considerado por el mencionado autor como “investigación basada firmemente en una o más realizaciones científicas pasadas, realizaciones que alguna comunidad científica particular reconoce, durante cierto tiempo, como fundamento para su práctica posterior” (Kuhn,1971).
    Por último, Kuhn considera revolución científica a “la transición de un paradigma en crisis a otro nuevo del que pueda surgir una nueva tradición de ciencia normal” (Kuhn, 1971).
    El camino abierto por Kuhn apunta, pues, no sólo a una concepción diferente a la popperiana de progreso científico y de racionalidad científica, sino que también propicia cierta reflexión sobre la finalidad de las ciencias, las responsabilidades de la praxis científica y, encontrando una perspectiva hacia la epistemología social de la ciencia (Mardones y Ursa, 1982).
   Según el profesor Gonzalo Angulo (1983), la visión de Kuhn sobre la evolución científica puede recogerse en las siguientes etapas: preciencia, ciencia normal, crisis, revolución, nueva ciencia normal y nueva crisis. En el estado primitivo, apunta el citado autor, una ciencia encuentra un cierto número de teorías rivales, las que intentan superponerse. Cuando una de ellas lo logra, y es aceptada por la comunidad científica, comienza una etapa de ciencia normal. En ella el científico trabaja confiado en su paradigma aún admitiendo que ciertas observaciones estén sin resolver. Posteriormente, un nuevo paradigma, en alternativa al existente, se arraiga en la comunidad. Comienza así el período de crisis, el que finaliza cuando los científicos se adhieren a ese nuevo paradigma y abandonan el viejo. De esta forma, en un tiempo no determinada, el nuevo paradigma se va instalando, comenzamos así un nuevo período de ciencia normal.
    Kuhn ofrece una teoría del progreso científico en la que la ciencia normal es lo habitual y la revolución lo excepcional, realizándose la aceptación de la falsación por parte de la comunidad científica con carácter extraordinario.
   No obstante, aunque el período de ciencia normal parece que no queda caracterizado por aportaciones creativas de cierta importancia, tiene un gran interés en la evolución científica por cuanto en él producen precisiones en torno al paradigma vigente, lo que constituye, en gran parte, el principal quehacer de numerosos científicos.
     La visión del desarrollo científico en Kuhn se caracteriza, pues, por un proceso en el que se suceden en el tiempo períodos de ciencia normal y períodos de ciencia extraordinaria o de crisis.
    A lo largo de un período de ciencia normal, las teorías y principios que dan lugar a un paradigma son aceptados de forma indiscutida en la comunidad científica, originándose un proceso de perfeccionamiento del mismo. Como afirma el profesor Quintanilla (1976), “la actividad científica en estas épocas se limita a ser una tarea de resolver rompecabezas más o menos nuevos con ayuda de los instrumentos tradicionales. Se trataría, en cierto modo, de un proceso en el que lo único que acontece es que aumenta el campo de las experiencias a las que se aplican unas teorías y procedimientos dados...”. Y como indica Schwartz (1972), durante las épocas de ciencia normal “la comunidad científica trabaja sobre la base de un paradigma o teoría común indiscutida; los científicos se ocupan principalmente de resolver los acertijos que plantea tal paradigma. Lejos de querer refutarlo buscando contraejemplos fácticos, los científicos, en épocas normales, consideran los hechos que no corresponden a lo predicho por el paradigma como anomalías que, o se resuelven, o se archivan, o se toman como muestra de la incapacidad del experimentador. La acumulación de anomalías, sin embargo, crea un ambiente de crisis en la comunidad científica; cuanto más se prolongue la crisis, más probable es la aparición -a menudo simultánea en varios lugares distintos- de un nuevo paradigma, que resultará en otra época de ciencia normal. Lejos de abandonar, pues, sus teorías a la primera señal de refutación, los científicos tienden a mantenerlas contra las anomalías hasta tanto no tienen otro paradigma más satisfactorio al que acogerse”.

    Kuhn (1971) señala, por su parte, que “el descubrimiento comienza con la percepción de la anomalía, o sea, con el reconocimiento de que en cierto modo la naturaleza ha violado las expectativas inducidas por el paradigma, que rige a la ciencia normal”. Esta sustitución de paradigmas tiene lugar cuando la energía de una crisis y un paradigma alternativo se satisfacen. Ese es el punto donde la resistencia al cambio se debilita y acaba por derrumbarse.
    De esta forma, con el establecimiento del nuevo paradigma se consigue cumplir tres importantes exigencias (Katauzian, 1982): “Ofrece una solución a la crisis científica; proporciona una nueva visión del mundo; y finalmente ofrece una agenda de investigación alternativa sobre la que los científicos trabajen”. 
   De otro lado, cabe señalar que la tesis defendida por Kuhn estaba dirigida, en cierto modo, a criticar la metodología de Popper. Como es sabido, este autor niega la existencia de todo procedimiento de verificación, y en su lugar hace hincapié en la importancia de la falsación, esto es de la prueba que, debido a que su resultado es negativo, hace necesario rechazar una teoría establecida. En este sentido, Kuhn (1971) señala “el papel que en este ensayo atribuimos a las experiencias anómalas; o sea, a las experiencias que, al provocar crisis, preparan el camino hacia una nueva teoría. Sin embargo, las experiencias anómalas no pueden identificarse con las de falsación. En realidad, dudo mucho que existan estas últimas”.
   Además, Kuhn sostiene -afirma Losee (1981) - que la construcción lógica de la proposición de falsación de Popper no es aplicable al caso del rechazo de un paradigma, por cuanto éste no se invalida por comparación de sus consecuencias con los elementos de juicio empírico, sino que el rechazo de un paradigma es más bien una relación triangular en la que se encuentran implicados un paradigma establecido, un paradigma rival y los elementos de juicio observacionales. La ciencia, pues, entra en una etapa revolucionaria en cuanto surge un paradigma alternativo prometedor.
     No obstante lo anterior, la interpretación de Kuhn en torno a las discontinuidades en el desarrollo de la ciencia, son explicadas sobre la base de su concepción de revolución científica, no era tan diferente a la popperiana. Como posteriormente escribe el propio Kuhn (Lákatos y Musgrave, 1975), refiriéndose a Popper, “... sus puntos de vista acerca de la ciencia y los míos son muy aproximadamente idénticos. Ambos estamos ocupados más con la dinámica del proceso mediante el cual se adquiere el conocimiento científico que con la estructura lógica de los productos de la investigación científica. Dada esta ocupación, ambos ponemos énfasis, como datos legítimos, en los hechos y también en el espíritu de la vida científica real, y ambos a menudo nos volvemos a la historia en busca de ellos.
    A partir de este fondo de datos comunes, extraemos muchas conclusiones idénticas. Ambos rechazamos el punto de vista de que la ciencia progresa por acumulación; en lugar de ello ambos ponemos énfasis en el proceso revolucionario mediante el que una vieja teoría es rechazada y sustituida por una nueva incompatible con ella, y ambos subrayamos con fuerza el papel que en este proceso juega el eventual fracaso de la vieja teoría en hacer frente a los desafíos que le dirigen la lógica, la experimentación o la observación. Por último, Sir Karl y yo estamos unidos en oposición a algunas tesis más características del positivismo clásico”.
Cabe añadir, que la principal novedad aportada por este autor es, en opinión de Medina (1989), el concepto de paradigma, y que las principales diferencias que lo separan de los positivistas se encuentran en la sustitución del individuo por la comunidad científica y la teoría por el paradigma, así como la eliminación de la acumulación lineal de hechos y teorías por las fases normales y revolucionarias en la ciencia (Medina, 1989).
     Por último, señalar, que motivado por las críticas recibidas por la imprecisión del concepto de paradigma, Kuhn (1971) sugiere la utilización del término “matriz disciplinar” en sustitución de este último, porque se refiere a la posesión común de los practicantes de una disciplina particular y está compuesta por elementos ordenados de varios tipos. Estos elementos serían los que a continuación se exponen:
1. Generalizaciones simbólicas: son componentes generalmente aceptados por el grupo y fácilmente representados de forma lógica.
2. Acuerdos o modelos de grupo: son creencias que proporcionan al grupo analogías y metáforas preferidas o permisibles. Ayudando a determinar lo que será aceptado tanto como una solución a enigmas, e inversamente, ayudando a la determinación de la lista de enigmas sin solución y en la evolución de la importancia de cada una de ellas.
3. Valore: son los elementos que más hacen en pro de considerar a la comunidad científica como un todo. Su importancia particular surge cuando los miembros de una comunidad científica deben identificar las crisis o, posteriormente, elegir entre teorías.
4. Ejemplares: son acuerdos compartidos respecto de soluciones a problemas concretos que se consideran de interés por la comunidad en el campo de investigación propio de la misma.

    En un sentido más restringido un paradigma es similar a este último elemento, que en principio fue definido por Kuhn (1971) como “las realizaciones científicas universalmente reconocidas, que durante cierto tiempo, proporcionan modelos y soluciones a una comunidad científica”.
    Como conclusión podemos señalar que la metodología kuhniana propugna que el progreso científico no se puede establecer en términos de búsqueda de la verdad última, sino en sucesivas sustituciones de paradigmas, o revoluciones, que se dan en el transcursos del tiempo. Idea contraria a Popper, en el sentido de que para éste último, la historia de la ciencia es la historia de continuas “conjeturas y refutaciones”, por lo que ésta se encontraría en un estado de revolución permanente. Para ilustrar esta idea podemos citar las siguientes palabras de Katouzian (1982, pág. 126): “Mientras Popper argumenta que el proceso de investigación científica consiste en continuos intentos de falsar hipótesis refutables. Kuhn mantendría que el progreso científico tiene lugar sólo en ocasiones, cuando esas mismas hipótesis refutables se encuentran en crisis y cambian a través de una revolución, esto es, la comunidad científica acepta la falsación sólo en circunstancias extraordinarias”.

EPISTEME
Origen
Surge de toda una estructuración de elementos – periodo histórico, política, económica, geografía, valores, costumbres, estructura social, etc. Que se relacionan sistemáticamente para crear un mundo de vida en el que se desenvuelvan los hombres y en donde habrá indudablemente, un praxis existencial, ética (forma de ser o de estar siendo).
Si nos detenemos en este punto y consideramos que toda actividad humana se da y significa dentro de una Episteme y que ésta surge de un mundo especifico, el cual trae consigo un imperativo ético – expresión existencial del modo de estar siendo, tendremos que toda acción humana esta impregnada de ese imperativo ético que la hace responder – coincidir, adecuarse a ese mundo de vida. Wittgens Tein. L. (1986). " Dice que durante el segundo cuarto del siglo XX surgieron dos escuelas de pensamiento, ambas deudoras. Por una parte la escuela del empirismo o positivismo lógico, tuvo su origen en Viena, Austria, pero pronto se extendió por todo el mundo."
Concepto de Episteme
La Episteme no es natural aunque inevitable, es pues, por lo mismo, producido en el proceso de la historia. A primera vista puede parecer natural y de validez Universal pero, sé vera a lo largo de todo este estudio es sencillamente histórica, ligada a un modo de vida propio de un grupo humano en su existencia temporal.
La Episteme vive, existe en la comprensión cotidiana, en la cotidianidad colectiva y singular, así como los discursos y prácticas especializadas (de los intelectuales, los políticos, los religiosos, los artistas, etc). Moreno (1993). " Nos habla igualmente que hemos de considerar que si la Episteme se da de un grupo humano con un mundo de vidas éticas concretas puede existir, y de hecho existe".
La Episteme es al mismo tiempo Historia – pasado, Historia – presente, e Historia – Proyecto.
Historia – Pasado, en cuanto para un momento determinado, ella viene de atrás.
Historia – Presente, puesto viven en toda la realidad cognoscitiva del momento.
Historia – Proyecto, pues predice, dice ahora el futuro, su permanencia en el tiempo en cuanto a modo general. Martínez (1992). Dice que la Episteme es la base, receptáculo, la fuente que origina y rige el modo general de conocer, propio de un determinado periodo histórico – Cultural, en su esencia en el modo propio y peculiar, que tiene un grupo humano, de asignar significado de las cosas y eventos, es decir, en su capacidad de simbolizar la realidad.
La palabra Episteme, en Griego significa Ciencia, saber, cognición, sin embargo en el uso ático significa: Arte, Habilidad y por otra parte por el verbo Epistamia de donde proviene Episteme, significa ser capaz de entenderse, poder, valer.
La Episteme se asemeja a una hechura particular del cerebro de los hombres en un momento de la historia, no es necesario echarle la culpa de DIOS de ello. En positivo, Episteme en un modo general de conocer.
La Episteme rige en primer término desde y por su totalidad por su ser modo, pero rige también en segundo término por sus componentes, los cuales, si bien no son autónomos, ejercen una función regida desde su integración a los demás.
La Episteme es asumida sin haber sido previamente representada. Se usan las representaciones, se formulan, se critican, pero no se llega a la representación reformulación o critica de la matriz que las rige. Este sentido, la crítica de Kant con toda la honesta e implacable que pueda considerarse, no va más allá de la critica a un Paradigma; no llega la Episteme.
Un filósofo no crea ni produce una nueva Episteme, solo la rearticula. Esto permite su asunción por parte de la comunidad a la que ese momento responde.
Este proceso no necesita propiamente de un filósofo o científico particularmente inteligente y acucioso. Muchas veces la critica posterior no se explica como sistema filosófico o científico. Por otra parte una reformación paradigmática, en el seno de la Episteme dominante no se encuentra fácilmente un padre. Las discusiones sobre la paternidad no llegan muchas veces a un consenso porque no existe un padre.
Periodización de la Episteme Moderna
Llegado este punto creo que se puede proponer una periodización del desarrollo histórico de la Episteme Moderno – Burguesa.
-          Modernidad Emergente: Siglo XI y XII. La Modernidad surge y crece en el seno de un mundo Aristocrático – Feudal.
-          Modernidad Epifanía: Segunda mitad del siglo XV y primera del XVI. La Modernidad se manifiesta en pleno y se sobrepone al mundo Feudal.
-          Modernidad Dominante: Siglos XVI y XVII la Burguesía se alía con la Aristocrática y la penetra poniéndola a su servicio. La Aristocracia conserva sus formas tradicionales pero asume la Episteme y la cultura de la Burguesía.
-          Modernidad Autónoma: Desde el Siglo XVIII hasta nuestros días. La Burguesía se desprende de la Aristocrática y de sus formas la suprime, y domina totalmente el mundo accidental.
Modelo de la Episteme Moderna
La Episteme Moderna, como toda Episteme en su estructura constitutiva, es un sistema de relaciones que genera en raíz matricialmente, todo el conocer de nuestra época. En ambos sentidos en cuanto sistema y en cuanto generalmente, puede ser definida como matriz.
"Lo que el autor enfoca es que la Episteme Moderna es la forma de investigar todo lo que ocurre en nuestros días ya que así puede relacionarse un tema con otro".
La huella – Individuo en este caso es un modo de conocer el mundo por individuo, individualizándose de toda realidad. Lo complejo y lo simple están así regido por el individuo en cuanto a los complejos es, se diría automáticamente, conocido como agregado o interacción de simples; distintas conceptualización pero el mismo Epistémico.
Moreno (1993). En este párrafo lo que quiere decir con el ejemplo del individuo, que para buscar un concepto individualmente de Episteme y así logra la definición general del tema ya que existen demasiados tipos de Episteme.


La Epistemología de las Ciencias Sociales
En nuestros tiempos la construcción del pensamiento científico esta en cuestionamiento así como los procedimientos que utilizan las Ciencias Sociales no debe resultar inesperado.
Hay que admitir que la discusión sobre el debate Epistemológico esta más que justificada, pudiera iniciarse con un esquema sobre los problemas que atentan contra el nuevo Paradigma para luego tratar de insertarnos con el contexto de las variables conocidas e intentar leer la realidad que nos definan alternativas. Levi – Strauss (1962). Entiéndase bien que es solo por comodidad de exposición, ya que las transformaciones de las Ciencias Sociales cuando son profundas, producen cambios de Episteme.

Período Clásico de la Epistemología
Hasta hace medio siglo la Epistemología crea solo un capítulo de la teoría del conocimiento o gnoseología. Aun no se había advertido los problemas semánticos, ontológicos, axiológicos, éticos y de otro tipo que se presentan tanto en el curso de la investigación científica como en la de reflexión científica. Durante este período, que la podemos llamar período clásico y que se extienden nada menos que de Platón a Ruseell, la Epistemología era cultivada principalmente por científicos y matemáticos en horas de ocio o en transe de dictar conferencia de divulgación y por filósofos sin gran preparación científica, estos pensadores se llamaron: John Herschel, Auguste Comte, Adrián Marie Ampere, Bernad Bolgano, William Whewell, etc.
Ninguno de los pensadores citados puede considerarse como Epistemológicos profesional. Su ocupación principal era otra, la investigación científica o matemática.
Es preciso reconocer que estos pensadores casi todos ellos Epistemólogos aficionados escribieron libros más interesantes y perdonables, así como mejor escritos que la mayoría de los libros sobre Epistemología que se publica hoy día.
Salmerón (1978). " Enfoca que el período clásico de la Epistemología es que la mayoría de las personas que hablaban de Epistemología no eran realmente Epistemólogos, solamente eran aficionados a ello, ya que eran proporcionalmente investigadores científicos o matemáticos. Para ellos era solamente una teoría y no le daban importancia científica ya que no sabían los problemas éticos y de otro tipo que podían presentarse y también no estaban preparados científicamente para hablar libremente de Epistemología".

La Profesionalización de la Epistemología
La situación que acabamos de descubrir en forma descarnada cambió radicalmente con la fundación de Wiener Kreis en 1927, por primera vez en la historia se reunía un grupo de Epistemologos algunos de ellos profesionales, con el fin de intercambiar ideas e incluso de elaborar colectivamente una nueva Epistemología, el empirismo lógico. No obstante, la Epistemología que hacían y preconizaban los miembros del circulo de Viena que se realizo en París en 1935 tenia un defecto fatal: estaba atada a la tradición Empirista e Indectuista de Bacón, Hume, Berkeley, Comte y Mach, tradición que era incompatible con la Epistemología realista inherente al enfoque científico, es verdad que los Empiristas lógicos representaban la lógica y se esforzaban por hacer filosofía científica, esto es, acorde con el espíritu y en la letra de la ciencia. Pero ninguno de ellos lo logro, precisamente por estar sujetos a una filosofía, el Empirismo incapaz de dar cuenta de las teorías científicas, que son cualquier cosa menos síntesis de datos Empíricos.
Salmerón (1978). " Lo que el autor trata de decir es que no hay que estar ligados a una tradición o mejor dicho a un mismo Paradigma, ya que por eso en él circulo de Viena tenía en defecto fatal. Ello se reforzaban por tener la lógica por hacer Filosofía científica, pero ninguno lo logró por estar ligados a una misma Filosofía (p.18).

Epistemología Artificial
Este círculo se disolvió con la conexión de Austria a Alemania, la mayor parte de los miembros del mencionado circulo emigraron y, al emigrar casi todos ellos perdieron contacto con los científicos y matemáticos con quienes solían intercambiar ideas.
"Ludwig Wittgentein", con su desinterés por la matemática y por la ciencia y su obsesión por los juegos Lingüísticos, influyo problemáticamente sobre él circulo de Viena hasta punta de hacerle perder de vista sus objetivos iniciales.
Según Norman Campbell (1965). " La gente dejó de hablar de la ciencia para hablar del lenguaje de la ciencia; dejo de interesarse por los problemas auténticos planteados por las nuevas teorías científicas para formularse cuestiones triviales acerca de los casos de expresiones. En suma a la filosofía lingüística mato al círculo de Viena desde adentro antes que el nazismo emprendiera su Blizkrieg contra la razón".

Epistemología en el Siglo XX
A principio del siglo XX los problemas Epistemológicos fueron discutidos a fondo y sutiles matices de diferencia empezaron a dividir a las distintas escuelas de pensamientos rivales. Se prestó especial atención a la relación entre el acto de percibir algo, el objeto percibido de una forma directa y la cosa que s puede decir que se conoce como resultado de la propia percepción.
Los autores fenomenológicos afirmaron que los objetos de conocimientos son los mismos que los objetos percibidos. Los Neorrealistas sostuvieron que se tienen percepciones directas de los objetos físicos o partes de los objetos físicos en vez de los estados mentales personales de cada uno. Los realistas cristales adoptaron una posición intermedia, manteniendo que aunque perciben solo datos sensoriales, como los colores y los sonidos, estos representan objetos físicos sobre los cuales aportan conocimiento.
Un método para enfrentarse al problema de clarificar la relación entre el acto de conocer y el objeto conocido, fue elaborado por el Filosofo Alemán Edmundo Husserl. Perfiló un procedimiento elaborado, al que llamo Fenomenologia, por medio del cual se puede distinguir como son las cosas a partir de cómo uno piensa que son en realidad, de las bases conceptúales del conocimiento. Los Empiristas lógicos hicieron hincapié en que solo hay una clase de conocimiento; el conocimiento científico; que cualquier conocimiento válido tiene que ser verificable en la experiencia; Y por lo tanto, mucho de lo que había sido dado por bueno por la Filosofía no era ni verdadero ni falso, sino carente de sentido.
Henssen T. (1991). Se tenía que establecer una clara distinción entre enunciados analíticos y sintéticos. El llamado criterio de verificabilidad del significado que ha sufrido cambios como consecuencia de las discusiones entre los propios Empiristas lógicos, así como entre sus críticos, pero no ha sido descartado.
La Epistemología es la rama de la Filosofía que trata de los problemas filosóficos que rodean la teoría del conocimiento. La Epistemología se ocupa de la definición del saber y de los conceptos relacionados, de las fuentes, los criterios, los tipos de conocimientos posibles y el grado con el que cada uno resulta cierto; así como la relación exacta entre el que conoce y el objeto conocido.

Razón Contra Percepción
Desde el siglo XVII hasta finales del siglo XIX la cuestión principal en Epistemología contrasta la razón contra el sentido de percepción como medio para adquirir el conocimiento. Para los racionalista, entre los más destacados el Francés Rene Descartes, el Holandés Baruch Spinoza y el Alemán, Gottfried Wilhelm Leibniz, la principal fuente y prueba final del conocimiento era el razonamiento deductivo basados en principios evidentes o axiomas. Para los Empiristas, empezando por los Filósofos Ingleses Francis Bacón y John Locke, la fuente principal y prueba ultima era la percepción. " Lo que el autor enfoca en esta parte es que para adquirir conocimiento según los mencionados Filósofos, era que todo tenia que ver con la razón y no con la percepción pero para otros Filósofos era todo lo contrario la fuente principal era la percepción". "Hume quiere decir que el conocimiento se adquiere de ideas y percepciones, lo contrario de Berkeley dice que se tiene a través de ideas. El conocimiento se adquiere por la lógica y percepción".

Reflexiones Sobre los Enfoques Epistemológicos
Es necesario aclarar que los enfoques Epistemológicos han sido identificados como Paradigmas Básicos en la investigación socio – educativa pero, por otra parte también se ha hablado de Paradigma Cuantitativo vs. Paradigma cualitativo, lo que ha traído como consecuencia confusión en el campo educativo. Continuamente se escucha a investigadores y docentes indicar que ellos se identifican con el Paradigma Cuantitativo y Paradigma Cualitativo, sin considerar que los Paradigmas responden a los planteamientos más profundos. Es decir, a enfoques o posturas Epistemológicos – Filosóficos sobre el conocimiento científico o forma de concebir la producción de conocimientos.
Padrón (1992) Dice que "en torno a la dicotomía Cuantitativo – Cualitativo, advierto que el Paradigma Cuantitativo agrupa a los enfoques Empirista – Inductivo y racionalista – Deductivo, los cuales son de base Filosófica totalmente distintos y el Paradigma Cualitativo se requiere al enfoque Fenomenológico – Interpretativo; obviando que este tiene elementos comunes con el enfoque empirista. Se diferencian por el tratamiento de los datos y la concepción de la realidad, pero en cuanto el método de producción de conocimiento su base es igual; la inducción".(p.105 – 107).

Enfoques Epistemológicos de la Ciencia
Comenzar a plantear lo que son las teorías del conocimiento, primeramente nos lleva a definir que es conocimiento.
Conocimiento Etimológicamente deviene del verbo cutino "Cognosceré" termino que expresa la realidad de la actividad Cognoscitiva donde tiene lugar la generación, concepción y nacimiento de las ideas, el cual no es un proceso aislado, por el contrario, se refiere a fenómenos sucesivos que deben producir ideas. Padrón (1993) Es la variante más representativa y evolucionada del conocimiento institucionalizado o sistemático – socializado.
Ahora bien, sí como producción de conocimiento científico, es importante manejar los enfoques Epistemológicos que se han dado a través de la historia.

El enfoque Empirista-inductivo (por asociación, también llamado probabilista, positivista, neopositivista, atomista lógico, etc.).
El empirista surge como pensamiento crítico – revolucionario en el siglo XX, y como propuesta para la producción de conocimiento científico; ha sido el modelo dominante en las Ciencias Sociales. El Empirista – Inductivo ha sido identificado con la palabra "Positivismo". Padrón (1993). Se basa en el control riguroso, de validación; su finalidad es la de descubrir, explicar controlar y percibir conocimiento.
El enfoque Empirista Inductivo está enmarcado por un estilo de pensamiento sensorial por una orientación concreta y objetiva de las cosas, por un lenguaje numérico – aritmético por una vía inductiva y por referencia a la validación de la realidad objetiva.
De acuerdo al primer criterio, en este enfoque se concibe como producto del conocimiento científico los patrones de regularidad a partir de los cuales se explican las interdependencias entre clases distintas de eventos fácticos. En tal sentido, la compleja diversidad o multiplicidad de fenómenos del mundo puede ser reducida a patrones de regularidad basados en frecuencia de ocurrencia. El supuesto básico aquí es que los sucesos del mundo (tanto materiales como humanos), por más disímiles e inconexos que parezcan, obedecen a ciertos patrones cuya regularidad puede ser establecida gracias a la observación de sus repeticiones, lo cual a su vez permitirá inferencias probabilísticas de sus comportamientos futuros. En ese sentido, conocer algo científicamente equivale a conocer tales patrones de regularidad.
Como consecuencia -y pasamos ahora al segundo criterio- tanto las vías de acceso al conocimiento como los mecanismos para su producción y validación no pueden ser otros que los sentidos y sus prolongaciones (instrumentos de observación y medición), ya que los patrones de regularidad se captan a través del registro de repeticiones de eventos. Por tanto, es el método Inductivo, sustentado en el poder de los instrumentos sensoriales y en el valor de los datos de la experiencia (de allí el término empirista), el sistema de operaciones privilegiado dentro de este enfoque. El conocimiento, entonces, es un acto de descubrimiento (descubrimiento de patrones de comportamiento de la realidad). Cosas como la medición, la experimentación, los tratamientos estadísticos, la instrumentación refinada, etc., son mecanismos altamente preferidos.
El Positivismo es una corriente o escuela filosófica que afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación positiva de las teorías a través del método científico. El positivismo deriva de la epistemología que surge en Francia a inicios del siglo XIX de la mano del pensador francés Augusto Comte y del británico John Stuart Mill y se extiende y desarrolla por el resto de Europa en la segunda mitad de dicho siglo. Según esta escuela, todas las actividades filosóficas y científicas deben efectuarse únicamente en el marco del análisis de los hechos reales verificados por la experiencia. Esta epistemología surge como manera de legitimar el estudio científico naturalista del ser humano, tanto individual como colectivamente. Según distintas versiones, la necesidad de estudiar científicamente al ser humano nace debido a la experiencia sin parangón que fue la Revolución francesa, que obligó por primera vez a ver a la sociedad y al individuo como objetos de estudio científico.

Enfoque Racionalista – Deductivo
Este enfoque surge paralelo al Empirismo – Inductivo, se ofrece también como vía revolucionaria para la liberación del pensamiento de sus cadenas del Dogmatismo y de la especulación. Responde a la concepción teórica del conocimiento en cuanto a la capacidad de explicación predictiva y retrodictiva, sustentada en una vía estrictamente controlada por formas lógicas – matemáticos.
Según Padrón (1998), el Enfoque Racionalista-Deductivo (por asociación, también llamado deductivista, teórico o teoricista, racionalista crítico, etc.): de acuerdo al primer criterio, en este enfoque se concibe como producto del conocimiento científico el diseño de sistemas abstractos dotados de alto grado de universalidad que imiten los procesos de generación y de comportamiento de una cierta realidad. Según esto, el conocimiento es más un acto de invención que de descubrimiento. Los sistemas teóricos son el producto por excelencia del conocimiento científico y ellos se inventan o se diseñan, no se descubren. A su vez, los sistemas teóricos se basan en grandes conjeturas o suposiciones arriesgadas acerca del modo en que una cierta realidad se genera y se comporta. No es tan importante que un diseño teórico sea el fiel reflejo de un sector del mundo. Más importante es que imite esquemática y abstractamente el sistema de hechos reales que pretende explicar, pero tampoco bajo la referencia de cómo son las cosas objetivamente sino bajo la referencia de cómo una sociedad en un cierto momento histórico es capaz de correlacionar intersubjetivamente esa realidad con ese diseño teórico.
En el segundo criterio de clasificación, lo que obtenemos es una consecuencia de lo anterior: tanto las vías de acceso al conocimiento como los mecanismos para su producción y validación están dados por la razón (de ahí el calificativo racionalista), la cual viene a ser el recurso menos inseguro para diseñar esquemas abstractos que nos revelen el surgimiento y el comportamiento de los hechos materiales y humanos, gracias al poder que tiene la razón para asociar los conocimientos previamente diseñados con cada nueva incógnita, pregunta o problema que nos salga al paso. Por tanto, es el método Deductivo, sustentado en el poder de los razonamientos, el sistema de operaciones privilegiado dentro de este enfoque. Cosas como las modelaciones lógico-formales, las búsquedas a partir de abstracciones matemáticas, los sistemas de razonamiento en cadena, etc., son mecanismos altamente preferidos.
Por su parte Fodoseev (1975) "Sostiene que en los comienzos del proceso de investigación los métodos Empíricos ayudan a construir nuevas hipótesis y teorías que al final del proceso dan la posibilidad de comprobarlas; Hace énfasis en que ninguna observación sistemática así como tampoco los experimentos se realizan sin consideración teórica previa.
Aún cuando el enfoque racionalista – deductivo como Paradigma de investigación, no ha tenido mucho apoyo en las Ciencias Sociales, pero si en las duras, resulta de gran valor su aplicabilidad en el campo de la investigación educativa; es una fuente de perfeccionamiento y desarrollo de ideas científicas que genera nuevas hipótesis y teorías.

Enfoque Fenomenológico – Interpretativo
Este enfoque, también conocido como Socio historicista, resurge en los años setenta, comenzando por los planteamientos de Jun de Feyerabend y con la llamada "Escuela de Frankfurt", especialmente con la "teoría de la acción comunicativa" de Habermas. Lleva a conocer parte de la vida de los participantes de la investigación así como su propio mundo, relacionados con el fenómeno en estudio. Es decir que su punto de partida es la vida de las personas, se enfoca en cómo las experiencias, significados, emociones y situaciones en estudio son percibidos, aprendidos, concebidos o experienciados (Lucas, 1998).
Para Morton (1992 en Drew, 2001) la fenomenología es el estudio empírico de un número limitado de formas cualitativas diferentes por medio de las cuales experimentamos, conceptualizamos, y/o entendemos un fenómeno en particular. Parte de la riqueza del enfoque está en la posibilidad de obtener descripciones de las experiencias sobre el fenómeno en estudio, tal y como las viven los sujetos. Esto se da a través de la colaboración y la validación ínter subjetiva, la cual busca revelar sus fundamentos estructurales en términos de significados.
El enfoque fenomenológico es un método de investigación muy utilizado en los contextos educativos. Sin embargo, se considera un enfoque muy aplicable en el campo mercadológico, especialmente en los estudios de comportamiento del consumidor. De acuerdo con Sixmith y Sixmith (1987) al utilizar el enfoque fenomenológico se debe ir más allá de la superficie de las cosas para reflejar sobre ellas las experiencias de los sujetos en el mundo. Tomando como referencia a Lasso (1997) es tratar de recuperar los mundos construidos de los consumidores.

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