Loquios

3/2/15

Loquios

En obstetricia, los loquios o lochia es el término que se le da a una secreción vaginal normal durante el puerperio, es decir, después del parto, que contiene sangre, moco y tejido placentario. Es estéril durante los primeros 2 a 3 días, pero no tanto por el tercer o cuarto día, ya que el útero comienza a ser colonizado por los comensales vaginales como el estreptococos no-hemolítico y E. coli .
El flujo de loquios continúa, típicamente, por 4 a 6 semanas y progresa por tres estadios o etapas. Por lo general, es una secreción que huele similar al olor del flujo menstrual. Un olor fétido de los loquios puede indicar una posible infección -como una endometritis- y debe ser reportado a un profesional de salud. Al momento de analizar el loquios hay que tener en cuenta 3 cosas, el olor, el color y el volumen.

 

Loquios y entuertos

Los loquios y entuertos son dos mecanismos naturales (de evacuación y contracción, respectivamente) que se producen tras el parto, durante la etapa conocida como puerperio, y cuya función principal es la de ayudar en un primer instante a evitar la hemorragia posparto y que el útero retorne a su estado normal tras las modificaciones sufridas como consecuencia del embarazo y del parto.

Qué son los loquios

El puerperio es la etapa que se extiende desde el parto (expulsión fetal)  hasta la completa normalización del organismo femenino. Durante las seis semanas que dura (popularmente conocida esta etapa como cuarentena), tienen lugar algunas circunstancias que favorecerán la recuperación del útero. Una de ellas son los loquios.  

Qué son los loquios

Se conoce como loquios el fluido vaginal que comienza a expulsar la mujer tras el parto, ya sea vaginal o por cesárea, resultado de la herida que queda en el útero tras el desprendimiento de la placenta en el alumbramiento. Y es que, durante el embarazo la placenta se enraíza a la capa interna del útero mediante una red de vasos sanguíneos y a su expulsión hay una rotura de estos vasos produciéndose consiguientemente un sangrado.
     Además de sangre, este fluido conocido como loquios se compone de mucosa y membranas procedentes del útero, el cuello y la vagina y de leucocitos.

Cuánto duran los loquios

En general, los loquios suelen durar alrededor de 15 días, aunque ni la cantidad ni la duración es igual en todas las mujeres. Existen algunos factores que pueden influir en un incremento de estos, como el embarazo múltiple, multíparas (que han parido anteriormente), fetos muy grandes (macrosomas) o una gestación con gran cantidad de líquido amniótico (polihidramnios). En todos estos casos el útero queda más distendido, por tanto necesitará más esfuerzo para contraerse y los loquios suelen prolongarse un poco más.    
Por el contrario, hay una circunstancia que favorece que estos loquios puedan acabar antes: la lactancia. La razón se encuentra en el reflejo de Ferguson. Cuando se pone el bebé al pecho y se agarra bien, la succión provoca un reflejo en la hipófisis de la madre que segrega oxitocina. Esta hormona estimula el útero y hace que se contraiga, favoreciendo la reducción del sangrado y la involución del útero, es decir, el que este órgano vuelva a la normalidad.

 

Tipos de loquios y signos de alerta

Durante los 15 días aproximados que duran los loquios, se pueden diferenciar tres fases distintas en función del aspecto, cantidad y contenido del flujo.
  • Loquios rojos o rubra. es el primer flujo después del parto, de color rojizo por la presencia de sangre y, por lo general Se produce durante los tres primeros días, no dura más de 3 a 5 días después del alumbramiento. Es un sangrado parecido al de la menstruación pero más abundante. Puede fluir continuamente o por intérvalos y puede que contenga coágulos, en especial si la nueva madre ha estado acostada por un tiempo.Está compuesto de sangre, moco y membranas.
  • Loquios sanguinolentos. le continua a la lochia rubra, es menos espesa y cambia a un color pardo, marrón claro o rosado. Contiene un exudado seroso de eritrocitos, leucocitos y moco cervical propios de la herida. Esta etapa continúa hasta el décimo día después del parto. Loquios serosa que persiste hasta algunas semanas después del nacimiento puede indicar hemorragia posparto tardía, y debe ser reportado a un médico.
  • Loquios alba. (o purulenta) es el nombre de loquios que comienza cuando el flujo se vuelve blanquecino o amarillento claro. Típicamente dura desde la segunda hasta la tercera o sexta semana después del parto. Contiene menos glóbulos rojos y está compuesto casi totalmente de glóbulos blancos, células epiteliales, colesterol, grasas y moco. Continuación más allá de unas pocas semanas puede indicar una lesión genital, que debe ser reportado a un médico. 


Signos de alerta ante los loquios: cuándo acudir al médico

     En principio, los loquios forman parte de un proceso natural que no conlleva ningún riesgo, pero la mujer debe ponerse alerta ante algunas situaciones concretas:
  • Cantidad: si pasados los tres días que dura la fase de loquios rubra se siguen sangrando de una forma llamativa, como una regla muy abundante, y se expulsan coágulos muy grandes.  
  • Olor: el olor de los loquios es parecido al de la regla. Por tanto, si el sangrado se vuelve fétido es porque se puede estar produciendo una infección. Y eso es grave.
  • Fiebre: la fiebre es síntoma de una infección en estos casos.

Ante cualquiera de estos síntomas se debe visitar al médico para que diagnostique qué está ocurriendo y si ha de tomarse alguna medida terapéutica especial. 

Complicaciones
En general, lochia tiene un olor similar a la de fluido menstrual normal. Cualquier olor ofensivo o cambiar a un color verdoso indica contaminación por organismos como la clamidia o saprófitos.
Loquios que se retiene dentro del útero se conoce como lochiostasis  o lochioschesis, y puede resultar en lochiometra (distensión del útero - empujándolo fuera de forma). Lochiorrhea describe un flujo excesivo de loquios y puede indicar una infección.

Consejos sobre la higiene en el puerperio
Mantener la higiene es muy importante durante el puerperio, de forma especial mientras duren los loquios. Para evitar que esta zona que está en mayor o menor grado traumatizada por el parto se irrite más o se infecte ofrecemos los siguientes consejos:

  • Hay que lavarse la zona con agua templada, más tirando a fría, cada vez que se vaya al baño (micción o defecación). Siempre de delante hacia atrás para no contaminar el área vaginal con las bacterias de la zona anal.
  • Secar muy bien la zona para evitar la humedad. Debe hacerse con suaves toques.
  • No son aconsejables las toallitas húmedas.
  • Hay que lavarse, pero no tomar baño de asiento, es decir, sentarse en el agua durante un rato, para evitar el reblandecimiento (maceración) de la zona.
  • La mejor compresa, aunque no la más cómoda por su absorbencia más limitada,  es la de algodón, sin perfume ni aditivos que pueden causar alergia, sin plástico que favorezca el incremento de temperatura, humedad y falta de aireación y, además, previene los picores y la irritabilidad por ser fibra natural suave.

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