Cancer de Prostata I

11/11/15


Fuente: Cancer.net
Aprobado por la Junta Editorial de Cancer.Net, 10/2014

Cáncer de próstata:

Panorama general
El cáncer se origina cuando las células normales de la próstata cambian y se proliferan sin control, y forman una masa denominada tumor. Un tumor puede ser canceroso o benigno. Un tumor canceroso es maligno, lo cual significa que puede diseminarse a otras partes del cuerpo. Un tumor benigno significa que el tumor no se diseminará.

Acerca de la glándula prostática

La próstata es una glándula del tamaño de una nuez que se encuentra detrás de la base del pene del hombre, delante del recto y debajo de la vejiga. Rodea la uretra, un conducto parecido a un tubo que transporta orina y semen a través del pene. La función principal de la próstata es producir líquido seminal, el líquido en el semen que protege, mantiene y ayuda a transportar el esperma.

 

Tipos de cáncer de próstata

El cáncer de próstata es un tumor maligno que se origina en la glándula prostática. Algunos tipos de cáncer de próstata crecen muy lentamente y pueden no provocar síntomas ni problemas durante años. Sin embargo, la mayoría de las células cancerosas de la próstata producen cantidades excesivas de una proteína denominada antígeno prostático específico (prostate specific antigen, PSA). El PSA también se encuentra en niveles más altos de los normales en hombres con otras afecciones prostáticas diferentes además del cáncer de próstata. Estas afecciones incluyen hiperplasia prostática benigna (benign prostatic hyperplasia, BPH), que es un aumento del tamaño de la próstata, y prostatitis, que es la inflamación o la infección de la próstata.
El cáncer de próstata es algo inusual, en comparación con otros tipos de cáncer, ya que muchos tumores no se diseminan desde la próstata. Con frecuencia, incluso el cáncer de próstata metastásico puede tratarse con éxito, lo que permite que los hombres con cáncer de próstata vivan con buena salud durante varios años. Sin embargo, si el cáncer se disemina a otra parte del cuerpo a través de un proceso denominado metástasis y no puede controlarse bien con tratamiento, puede provocar dolor, fatiga y otros síntomas.
Más del 95 % de los casos de cáncer de próstata son de un tipo denominado adenocarcinomas. Un tipo raro de cáncer de próstata conocido como cáncer neuroendocrino o cáncer anaplásico de células pequeñas tiende a diseminarse más temprano, pero generalmente no produce PSA.
Muchas veces, cuando un hombre desarrolla cáncer de próstata a una edad mucho mayor, es poco probable que provoque síntomas o que acorte su vida, y el tratamiento agresivo puede no ser necesario. Por este motivo, es controversial la detección temprana del cáncer de próstata mediante pruebas de PSA en hombres que no tienen síntomas de la enfermedad.

 

Estadísticas

El cáncer de próstata es el cáncer más frecuente entre los hombres, salvo por el cáncer de piel. En 2014, se diagnosticará cáncer de próstata a aproximadamente 233,000 hombres en los Estados Unidos. La mayoría de los casos de cáncer de próstata (93%) se detectan cuando la enfermedad está limitada a la próstata y a los órganos adyacentes.
En términos generales, se espera que la mayoría de los hombres que desarrollan cáncer de próstata (99%) viva, al menos, cinco años después del diagnóstico. El noventa y nueve por ciento (99%) está vivo después de 10 años, y el 94% vive, al menos, 15 años. Sin embargo, para los hombres con diagnóstico de cáncer de próstata que se ha diseminado a otras partes del cuerpo, la tasa de supervivencia de cinco años se reduce a un 28%. La tasa de supervivencia de cinco años es el porcentaje de personas que sobrevive, al menos, cinco años una vez detectado el cáncer, excluidas las personas que mueren por otras enfermedades.
El cáncer de próstata es la segunda causa principal de muerte por cáncer en hombres en los Estados Unidos. Se estima que, en 2014, se producirán 29,480 muertes por esta enfermedad. Si bien la cantidad de muertes por cáncer de próstata continúa disminuyendo entre todos los hombres, la tasa de mortalidad sigue siendo de más del doble en los hombres de raza negra que en los hombres de raza blanca. La supervivencia de un hombre en particular depende del tipo de cáncer de próstata y del estadio de la enfermedad.
Las estadísticas de supervivencia del cáncer deben interpretarse con cautela. Estas estimaciones se basan en datos provenientes de miles de hombres con este tipo de cáncer en los Estados Unidos cada año, pero el riesgo real de una persona en particular puede variar. Es imposible decirle a un hombre cuánto tiempo vivirá con cáncer de próstata. Debido a que las estadísticas de supervivencia con frecuencia se miden a intervalos de cinco años, pueden no representar los avances que se han hecho en el tratamiento o el diagnóstico de este tipo de cáncer.

Estadísticas adaptadas de la publicación de la Sociedad Americana Contra el Cáncer (American Cancer Society), Cancer Facts & Figures 2014.


Factores de riesgo y prevención

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle cáncer. Si bien los factores de riesgo con frecuencia influyen en el desarrollo del cáncer, la mayoría no provoca cáncer de forma directa. Algunas personas con varios factores de riesgo nunca desarrollan cáncer, mientras que otras personas sin factores de riesgo conocidos sí lo hacen. Sin embargo, conocer sus factores de riesgo y hablar con su médico al respecto puede ayudarle a tomar decisiones más informadas sobre el estilo de vida y la atención de la salud.
Los siguientes factores pueden aumentar el riesgo de que un hombre desarrolle cáncer de próstata:

Edad. El riesgo de cáncer de próstata aumenta con la edad, especialmente después de los 50 años. Más del 80% de los casos de cáncer de próstata se diagnostican en hombres de 65 años o más.

Raza/Origen étnico. Los hombres de raza negra presentan un mayor riesgo de cáncer de próstata que los de raza blanca. También tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de próstata a una edad más temprana y de tener tumores agresivos, de crecimiento rápido. Se desconocen los motivos exactos de estas diferencias, los cuales pueden estar vinculados con factores socioeconómicos y de otros tipos. Los hombres hispanos tienen un menor riesgo de desarrollar cáncer de próstata y de morir por la enfermedad que los hombres de raza blanca. El cáncer de próstata se produce con más frecuencia en América del Norte y el norte de Europa. También parece que el cáncer de próstata está aumentando entre los asiáticos que viven en áreas urbanizadas, como Hong Kong, Singapur, y ciudades de América del Norte y de Europa, particularmente, entre aquellos que llevan un estilo de vida más occidental.

Antecedentes familiares. El cáncer de próstata con frecuencia se origina cuando uno o más genes en una célula mutan o cambian, lo que provoca que las células se multipliquen en forma descontrolada y se vuelvan cancerosas. Alrededor del 75% de los casos de cáncer de próstata se consideran esporádicos, lo que significa que los cambios genéticos se producen al azar después del nacimiento de una persona. El cáncer de próstata que se hereda en una familia, denominado cáncer de próstata familiar, es menos frecuente: representa alrededor del 20% de los casos y se produce debido a una combinación de genes compartidos y factores ambientales o del estilo de vida compartidos. El cáncer de próstata hereditario, lo que significa que el cáncer se hereda, es raro y representa alrededor del 5% de los casos. El cáncer de próstata hereditario se produce cuando las mutaciones de los genes se transmiten dentro de una familia de una generación a otra. Puede sospecharse la presencia de cáncer de próstata hereditario si los antecedentes familiares de un hombre incluyen alguna de las siguientes características:
·         Tres o más parientes en primer grado con cáncer de próstata.
·         Cáncer de próstata en tres generaciones del mismo lado de la familia.
·         Dos o más parientes cercanos, como un padre, un hermano, un hijo, un abuelo, un tío o un sobrino, del mismo lado de la familia a quienes se les haya diagnosticado cáncer de próstata antes de los 55 años.

Si un hombre tiene un pariente en primer grado, es decir, un padre, un hermano o un hijo, con cáncer de próstata, su riesgo de desarrollar cáncer de próstata es de dos a tres veces mayor que el riesgo promedio. Este riesgo aumenta con la cantidad de parientes con diagnóstico de cáncer de próstata.


Síndrome de cáncer hereditario de mama y de ovario (HBOC; en inglés). El síndrome de cáncer hereditario de mama y de ovario está asociado con mutaciones en los genes BRCA1 y/o BRCA2. La sigla BRCA corresponde a cáncer de mama (BReast CAncer). El HBOC está asociado, con más frecuencia, con un mayor riesgo de cáncer de mama y de ovario en mujeres. Sin embargo, los hombres con HBOC también tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama (en inglés) y cáncer de próstata. Se considera que las mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 provocan solo un pequeño porcentaje de los casos de cáncer de próstata familiar. Las pruebas genéticas pueden solo ser adecuadas en el caso de las familias con cáncer de próstata que también tengan HBOC.

Otros cambios genéticos. Otros genes que pueden provocar un mayor riesgo de desarrollar cáncer de próstata incluyen HPC1, HPC2, HPCX y CAPB. Sin embargo, se ha demostrado que ninguno de ellos provocan cáncer de próstata o son específicos de esta enfermedad. Se encuentran en curso investigaciones para identificar genes asociados con un mayor riesgo de cáncer de próstata, y los investigadores están constantemente obteniendo más información acerca de cómo los cambios genéticos específicos pueden influir en el desarrollo del cáncer de próstata. Actualmente, no hay ninguna prueba genética (en inglés) disponible para determinar específicamente la probabilidad de un hombre de desarrollar cáncer de próstata.

Exposición al agente naranja. El Departamento de Asuntos de Veteranos de los EE. UU. define el cáncer de próstata como una enfermedad asociada con la exposición al agente naranja, una sustancia química usada en la Guerra de Vietnam.

Alimentación. Ningún estudio ha comprobado que la alimentación y la nutrición puedan provocar ni prevenir en forma directa el desarrollo del cáncer de próstata; sin embargo, muchos estudios que examinan los vínculos entre determinadas conductas alimenticias y el cáncer sugieren que puede haber una conexión. Todavía no hay suficiente información para hacer recomendaciones claras acerca del papel que desempeña la alimentación en el cáncer de próstata, y puede que sea necesario hacer cambios en la alimentación muchos años antes en la vida de un hombre para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de próstata. La siguiente información alimenticia puede ser útil:
·         Una alimentación con alto contenido de grasas, especialmente grasa animal, puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata. De hecho, muchos médicos creen que una alimentación con bajo contenido de grasas puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer de próstata, además de proporcionar otros beneficios para la salud.
·         Una alimentación con alto contenido de verduras, frutas y legumbres, como guisantes y frijoles, puede disminuir el riesgo de cáncer de próstata. Se desconoce cuáles son los nutrientes directamente responsables. El licopeno, que se encuentra en los tomates y otras verduras, puede retrasar o prevenir el crecimiento del cáncer. De cualquier modo, esa alimentación no provoca daños y puede disminuir la presión arterial de una persona y el riesgo de enfermedad cardíaca.
·         Actualmente, en estudios clínicos, se ha demostrado en forma concluyente que ninguna vitamina, mineral ni otro suplemento específico previene el cáncer de próstata, y algunos pueden incluso ser perjudiciales para algunos hombres. Los hombres deben hablar con sus médicos antes de tomar cualquier suplemento para prevenir el cáncer de próstata.
·         Los cambios específicos en la alimentación pueden no detener ni retrasar el desarrollo del cáncer de próstata, y es posible que estos cambios deban comenzar en una etapa temprana de la vida para que tengan algún efecto.

 

Prevención

Las investigaciones continúan estudiando qué factores provocan este tipo de cáncer y qué pueden hacer los hombres para reducir su riesgo personal. No existe una forma comprobada de prevenir por completo esta enfermedad, pero puede haber medidas que se pueden tomar para reducir su riesgo de cáncer. Hable con su médico si le preocupa su riesgo personal de desarrollar este tipo de cáncer.

Hormonas y quimioprevención. Los niveles altos de testosterona, una hormona sexual masculina, pueden acelerar o provocar el desarrollo del cáncer de próstata. Por ejemplo, es muy poco frecuente que desarrolle cáncer de próstata un hombre cuyo cuerpo ya no produce testosterona. Además, la detención de la producción de testosterona en el cuerpo, denominada terapia de deprivación androgénica, con frecuencia, reduce el tamaño del cáncer de próstata avanzado.
Una clase de fármacos denominada inhibidores de la 5 alfa-reductasa (5-alpha-reductase inhibitor, 5 ARI), que incluye la dutasterida (Avodart) y la finasterida (Proscar), puede reducir el riesgo de un hombre de cáncer de próstata. En estudios clínicos, ambos fármacos han reducido el riesgo de cáncer de próstata. Sin embargo, las investigaciones también han demostrado que algunos hombres que reciben estos fármacos tienen un mayor riesgo de desarrollar un tipo más agresivo de cáncer de próstata que los hombres que no los reciben. Curiosamente, de acuerdo con los resultados del estudio de seguimiento a largo plazo que se publicó en 2013, la misma cantidad de hombres que tomaban finasterida estaban vivos 15 años más tarde, al igual que aquellos que tomaban una sustancia inactiva denominada placebo (78%). Estos resultados sugieren que no hay ninguna disminución del riesgo de muerte para los hombres que toman finasterida. Este tema continúa siendo controvertido, y la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los EE. UU. no ha aprobado estos fármacos para la prevención del cáncer de próstata.

 

Detección del cáncer de próstata

La detección del cáncer de próstata se realiza para encontrar evidencia de cáncer en hombres, de otro modo, sanos. Frecuentemente, se usan dos pruebas para detectar el cáncer de próstata: el análisis de sangre del PSA y el examen rectal digital (digital rectal examination, DRE). Un DRE es una prueba en la que el médico introduce un dedo enguantado y lubricado en el recto del hombre, y palpa la superficie de la próstata para detectar cualquier irregularidad.
Existe controversia acerca del uso de la prueba del PSA para la detección del cáncer de próstata en hombres sin síntomas de la enfermedad. Por una parte, la prueba del PSA es útil para detectar cáncer de próstata en etapa inicial, lo cual ayuda a que muchos hombres reciban el tratamiento necesario antes de que el cáncer se disemine. Por otra parte, la detección del PSA encuentra afecciones que no son cáncer, además de los casos de cáncer de próstata de crecimiento lento que nunca amenazarían la vida de un hombre. Debido a esto, la detección del cáncer de próstata puede implicar que algunos hombres deban someterse a cirugía y a otros tratamientos que quizás jamás sean necesarios. Debido a que los tratamientos del cáncer de próstata tienen efectos secundarios significativos, como la impotencia, que es la incapacidad de tener y mantener una erección, y la incontinencia, la incapacidad de controlar el flujo miccional, el tratamiento innecesario del cáncer de próstata puede afectar gravemente la calidad de vida de un hombre. Por este motivo, muchos hombres y sus médicos pueden considerar la vigilancia activa del cáncer, en lugar del tratamiento inmediato.
El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE. UU. ha llegado a la conclusión de que los potenciales riesgos de la detección del PSA en hombres sanos superan los potenciales beneficios. Tanto la Asociación Urológica Estadounidense como la Sociedad Estadounidense del Cáncer recomiendan que se informe a los hombres de los riesgos y beneficios de las pruebas antes de que se produzca la detección del PSA. La ASCO recomienda que no se realice la detección del PSA en hombres sin síntomas de cáncer de próstata si se espera que vivan menos de 10 años. Para los hombres que se espera que vivan más de 10 años, la ASCO recomienda que hablen con sus médicos para averiguar si la prueba es adecuada para ellos.
No es fácil predecir qué tumores crecerán y se diseminarán rápidamente, y cuáles crecerán lentamente. Cada hombre debe analizar su situación individual y el riesgo de cáncer de próstata con su médico, a fin de trabajar juntos para tomar una decisión.

Signos y síntomas

Con frecuencia, el cáncer de próstata se detecta mediante una prueba del PSA o un DRE en hombres que tienen la enfermedad en etapa inicial y no presentan síntomas ni signos. La sección Factores de riesgo y prevención proporciona información acerca de cómo hacerlo. Si se sospecha la presencia de cáncer de próstata en función de una prueba del PSA o un DRE, se requieren más monitoreos y pruebas para diagnosticar cáncer de próstata. Cuando el cáncer de próstata provoca efectivamente síntomas o signos, generalmente se diagnostica en un estadio posterior. Estos signos y síntomas incluyen:
·         Micción frecuente.
·         Flujo miccional débil o interrumpido, o necesidad de hacer fuerza para vaciar la vejiga.
·         Sangre en la orina.
·         Urgencia de orinar frecuentemente por la noche.
·         Sangre en el líquido seminal.
·         Dolor o ardor al orinar, que es mucho menos frecuente.
·         Molestias al estar sentado, causadas por un aumento del tamaño de la próstata.

Otras afecciones no cancerosas provocan estos mismos síntomas. Por ejemplo, los hombres que tienen una afección no cancerosa denominada BPH o aumento del tamaño de la próstata también tienen estos síntomas. Los síntomas urinarios también pueden ser consecuencia de una infección u otras afecciones. Además, en ocasiones, los hombres con cáncer de próstata no tienen ninguno de estos síntomas.

Si el cáncer se ha diseminado fuera de la glándula prostática, un hombre puede experimentar lo siguiente:
·         Dolor en la espalda, las caderas, los muslos, los hombros u otros huesos.
·         Pérdida de peso sin razón aparente.
·         Fatiga.


Si le preocupan uno o más de los signos o síntomas de esta lista, hable con su médico. Su médico le preguntará desde cuándo y con qué frecuencia ha experimentado el (los) síntoma(s), entre otras preguntas. Esto es para ayudar a averiguar la causa del problema, denominada diagnóstico.
Si se diagnostica cáncer, el alivio de los síntomas sigue siendo un aspecto importante de la atención y del tratamiento del cáncer. Esto también puede denominarse manejo de los síntomas, cuidados paliativos o atención médica de apoyo. Asegúrese de hablar con su equipo de atención de la salud sobre los síntomas que experimenta, incluidos cualquier síntoma nuevo o un cambio en los síntomas.

Diagnóstico

Los médicos usan muchas pruebas para diagnosticar el cáncer y averiguar si ha hecho metástasis. Algunas pruebas también pueden determinar qué tratamientos pueden ser los más eficaces. Para la mayoría de los tipos de cáncer, una biopsia es la única forma que permite formular un diagnóstico definitivo de cáncer. Si no se puede realizar una biopsia, el médico puede indicar otras pruebas que ayudarán a formular un diagnóstico, pero esta situación es rara para el cáncer de próstata. Por ejemplo, puede no realizarse una biopsia cuando un paciente tiene otro problema médico que dificulta la realización de la biopsia o cuando una persona tiene un nivel muy alto de PSA y una gammagrafía ósea que indica la presencia de cáncer. Las pruebas por imágenes se pueden usar para averiguar si el cáncer se ha diseminado. Esta lista describe opciones para el diagnóstico de este tipo de cáncer, y no todas las pruebas mencionadas se usarán para todas las personas. Su médico puede considerar estos factores al elegir una prueba de diagnóstico:
·         Edad y afección médica.
·         Tipo de cáncer que se sospecha.
·         Signos y síntomas.
·         Resultados de pruebas anteriores.

Además de un examen físico, se pueden usar las siguientes pruebas para diagnosticar el cáncer de próstata:

Prueba del PSA (en inglés). Como se describe en la sección Panorama general y Factores de riesgo y prevención, el PSA es un tipo de proteína liberada por el tejido prostático que se encuentra en niveles más elevados en la sangre del hombre cuando hay actividad anormal en la próstata, incluidos cáncer de próstata, BPH o inflamación de la próstata. Los médicos pueden examinar características del valor de PSA, como el nivel absoluto, el cambio con el transcurso del tiempo y el nivel en relación con el tamaño de la próstata, para decidir si es necesario realizar una biopsia. Además, una versión de la prueba del PSA permite que el médico mida un componente específico, denominado el PSA “libre”, que, en ocasiones, puede ayudar a determinar si un tumor es no canceroso o canceroso.

DRE. Un médico usa esta prueba para encontrar partes anormales de la próstata palpando el área con un dedo. No es muy precisa; por lo tanto, la mayoría de los hombres con cáncer de próstata en etapa inicial tienen un resultado normal de la prueba del DRE.
Si los resultados de la prueba del PSA o del DRE son anormales, las siguientes pruebas pueden confirmar un diagnóstico de cáncer:

Ecografía transrectal (transrectal ultrasound, TRUS). Un médico inserta una sonda en el recto para tomar una fotografía de la próstata usando las ondas sonoras que rebotan contra la próstata. Este procedimiento se realiza generalmente al mismo tiempo que la biopsia.

Biopsia (en inglés). Una biopsia es la extirpación de una pequeña cantidad de tejido para su examen con microscopio. Otras pruebas pueden indicar la presencia de cáncer, pero solo una biopsia permite formular un diagnóstico definitivo. A fin de obtener una muestra de tejido, con más frecuencia, el cirujano usa la TRUS y un instrumento para biopsias para extraer fragmentos muy pequeños de tejido prostático. El patólogo analiza la muestra que se extirpó durante la biopsia. Un patólogo es un médico que se especializa en interpretar análisis de laboratorio y evaluar células, tejidos y órganos para diagnosticar enfermedades. Generalmente, un paciente puede realizarse este procedimiento en el hospital o en el consultorio del médico sin necesidad de pasar allí la noche. Se administra al paciente anestesia local con anticipación para entumecer el área, y este, generalmente, recibe antibióticos antes del procedimiento, a fin de prevenir infecciones.

Para determinar si el cáncer se diseminó fuera de la próstata, los médicos pueden realizar las pruebas por imágenes que se indican a continuación. Dado que es poco probable que el cáncer de próstata se haya diseminado, muchas de estas pruebas no se usan cuando el nivel de PSA de un hombre está solo ligeramente elevado.

Gammagrafía ósea. La gammagrafía ósea usa un trazador radiactivo para examinar el interior de los huesos. El trazador se inyecta en una vena del paciente. Se acumula en zonas del hueso y se detecta mediante una cámara especial. Ante la cámara, los huesos sanos aparecen de color gris, y las áreas de lesión, como las provocadas por el cáncer, aparecen de color oscuro.

Exploración por tomografía computarizada (CT o CAT). Una exploración por tomografía computarizada (CT) crea una imagen tridimensional del interior del cuerpo con un equipo para radiografías. Luego, una computadora combina estas imágenes en una vista detallada de cortes transversales que muestra anomalías o tumores. Una exploración por CT también se puede utilizar para medir el tamaño del tumor. En ocasiones, se administra un tinte especial denominado medio de contraste antes de la exploración, a fin de obtener mejores detalles en la imagen. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar.

Imágenes por resonancia magnética (MRI). Las imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI) usan campos magnéticos, en lugar de radiografías, para producir imágenes detalladas del cuerpo. También se pueden usar las MRI para medir el tamaño del tumor. Se administra un tinte especial denominado medio de contraste antes de la exploración, a fin de crear una imagen más clara. Este tinte se puede inyectar en una vena del paciente o puede administrarse en forma de líquido para tragar.
Después de que se realicen las pruebas de diagnóstico, su médico revisará todos los resultados con usted. Si el diagnóstico es cáncer, estos resultados también ayudarán a que el médico lo describa, lo que se conoce como determinación del estadio.

Estadios y Grados

La determinación del estadio es una manera de describir dónde está ubicado el cáncer, si se ha diseminado y hacia dónde, y si ha afectado otras partes del cuerpo. Los médicos utilizan pruebas de diagnóstico para determinar el estadio del cáncer, de manera que la determinación del estadio no se establece hasta que se hayan realizado todas las pruebas. La determinación del estadio del cáncer de próstata también implica el análisis de los resultados de las pruebas para determinar si el cáncer se diseminó desde la próstata a otras partes del cuerpo. El conocimiento del estadio ayuda a los médicos a decidir cuál es el mejor tratamiento y a predecir el pronóstico de un paciente, el cual es la probabilidad de recuperación. Existen distintas descripciones de los estadios para los diferentes tipos de cáncer.

Los tipos de determinación del estadio del cáncer de próstata son dos:
·         El estadio clínico se basa en los resultados de las pruebas que se realizan antes de la cirugía, que incluyen DRE, biopsia, radiografías, exploraciones por CT y/o MRI, y gammagrafías óseas. Es posible que las radiografías, las gammagrafías óseas, las exploraciones por CT y las MRI no siempre sean necesarias. Se recomiendan según el nivel de PSA sérico; el tamaño del cáncer, que incluye el grado y el volumen del cáncer, y el estadio clínico del cáncer.
·         El estadio patológico se basa en la información que se obtiene durante la cirugía y en los resultados de laboratorio, referidos como patología, del tejido prostático extirpado durante la cirugía. La cirugía, con frecuencia, incluye la extirpación de toda la próstata y de algunos ganglios linfáticos.

Una herramienta que los médicos utilizan para describir el estadio es el sistema TNM. TNM es la abreviatura en inglés de tumor (T), ganglio (node, N) y metástasis (M). Los médicos examinan estos tres factores para determinar el estadio del cáncer:
·         ¿Qué tamaño tiene el tumor primario y dónde está ubicado? (Tumor, T)
·         ¿El tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? (Ganglio, N)
·         ¿El cáncer se ha metastatizado hacia otras partes del cuerpo? (Metástasis, M)

Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Hay cinco estadios: el estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (uno a cuatro). El estadio es una forma frecuente de describir el cáncer, de manera que los médicos puedan planificar de forma conjunta los mejores tratamientos.

Aquí le mostramos más detalles sobre cada parte del sistema TNM para el cáncer de próstata:

Tumor. Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño y la ubicación del tumor. Algunos estadios también se dividen en grupos más pequeños que permiten describir el tumor aún con más detalle. A continuación se presenta información sobre los estadios específicos del tumor.

TX: No se puede evaluar el tumor primario.
T0: No hay evidencia de un tumor en la próstata.

T1: El tumor no se puede palpar durante el DRE y no se ve durante las pruebas por imágenes, que son cualquier prueba que produce imágenes del interior del cuerpo, como una exploración por CT. Se puede encontrar al hacer una cirugía por otra razón, por lo general para la BPH, o por un crecimiento anormal de las células no cancerosas de la próstata.
T1a: El tumor se encuentra en el 5% o menos del tejido prostático extirpado en la cirugía.
T1b: El tumor se encuentra en más del 5% del tejido prostático extirpado en la cirugía.
T1c: El tumor se encuentra durante una biopsia con aguja, en general porque el paciente tiene un nivel elevado de PSA.

T2: El tumor se encuentra en la próstata únicamente, no en otras partes del cuerpo. Es lo suficientemente grande como para palparlo durante un DRE.
T2a: El tumor compromete la mitad de un lóbulo (parte o costado) de la próstata.
T2b: El tumor compromete más de la mitad de un lóbulo de la próstata, pero no ambos lóbulos.
T2c: El tumor ha invadido ambos lóbulos de la próstata.

T3: El tumor ha crecido a través de la cápsula prostática en uno de los lados hacia el tejido justo en la parte externa de la próstata.
T3a: El tumor creció a través de la cápsula prostática en uno o ambos lados de la próstata o se diseminó al cuello de la vejiga.
T3b: El tumor invadió la(s) vesícula(s) seminal(es), el (los) conducto(s) que transporta(n) semen.

T4: El tumor está fijo o está creciendo hacia el interior de estructuras adyacentes distintas de las vesículas seminales, como el esfínter externo, la parte de la capa muscular que ayuda a controlar la micción; el recto; los músculos elevadores y/o la pared pelviana.

Ganglios. La “N” en la abreviatura del sistema de determinación del estadio TNM representa los ganglios linfáticos, órganos minúsculos con forma de poroto que ayudan a combatir las infecciones. Los ganglios linfáticos que están cerca de la próstata en el área pélvica se denominan ganglios linfáticos regionales. Los ganglios linfáticos ubicados en otras partes del cuerpo se denominan ganglios linfáticos distantes.

NX: No se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.
N0: El cáncer no se diseminó a los ganglios linfáticos regionales.
N1: El cáncer se diseminó a uno o varios de los ganglios linfáticos (pélvicos) regionales.

Metástasis a distancia. La “M” en el sistema TNM indica si el cáncer de próstata se diseminó a otras partes del cuerpo, como los pulmones o los huesos.

MX: No se puede evaluar la metástasis a distancia.
M0: La enfermedad no se metastatizó.
M1: Hay metástasis a distancia.
M1a: El cáncer se diseminó a uno o varios de los ganglios linfáticos no regionales o distantes.
M1b: El cáncer se diseminó a los huesos.
M1c: El cáncer se diseminó a otra parte del cuerpo, con o sin diseminación al hueso.

 

Agrupación de estadios del cáncer

Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M. Consulte el cuadro a continuación para obtener información sobre todas las combinaciones de TNM para cada estadio.

Estadio I: El cáncer se encuentra en la próstata únicamente, por lo general durante otro procedimiento médico. No se puede palpar durante el DRE ni ver en las pruebas por imágenes. Un cáncer en estadio I suele estar formado por células que se parecen más a las células sanas, y es probable que crezca lentamente.

Estadio IIA y IIB: Este estadio describe un tumor que es demasiado pequeño para ser palpado o visto en las pruebas por imágenes. O bien, describe un tumor ligeramente más grande que puede palparse en un DRE. El cáncer no se diseminó fuera de la glándula prostática, pero las células generalmente son más anormales y tienden a crecer más rápidamente. No se diseminó a los ganglios linfáticos ni a los órganos distantes.

Estadio III: El cáncer se diseminó más allá de la capa externa de la próstata hacia los tejidos adyacentes. Es posible que también se haya diseminado a las vesículas seminales.

Estadio IV: Este estadio describe cualquier tumor que se diseminó a otras partes del cuerpo, como vejiga, recto, hueso, hígado, pulmones o ganglios linfáticos.

Recurrente: El cáncer de próstata recurrente es aquel que reaparece después del tratamiento. Puede reaparecer nuevamente en la región prostática o en otras partes del cuerpo. Si se produce una recurrencia, es posible que sea necesario volver a determinar el estadio del cáncer (denominado redeterminación del estadio) mediante el uso del sistema mencionado anteriormente.

 

Cuadro de agrupación de estadios

Estadio
T
N
M
I
T1a, T1b o T1c
N0
M0

T2a
N0
M0

Cualquier T1 o T2a
N0
M0




IIA
T1a, T1b o T1c
N0
M0

T1a, T1b o T1c
N0
M0

T2a
N0
M0

T2b
N0
M0

T2b
N0
M0




IIB
T2c
N0
M0

Cualquier T1 o T2
N0
M0

Cualquier T1 o T2
N0
M0




III
T3a o T3b
N0
M0




IV
T4
N0
M0

Cualquier T
N1
M0

Cualquier T
Cualquier N
M1





Datos utilizados con permiso de la Comisión Conjunta Estadounidense para el Cáncer (American Joint Committee on Cancer, AJCC), Chicago, Illinois. La fuente original de este material es el AJCC Cancer Staging Manual, séptima edición (2010), publicado por Springer-Verlag New York, www.cancerstaging.net.

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