Psicopatología de la voluntad u Actividad

7/11/15

Psicopatología de la voluntad u Actividad


Voluntad es la capacidad del sujeto de decidir, la capacidad de elección. La voluntad tiende a aquello que nos es placentero o agradable. La voluntad es posible porque el ser humano es capaz de elegir, tiene opciones.

Definición
La voluntad es el aspecto de la personalidad que impulsa al individuo a la acción. Esta actividad voluntaria implica un propósito y una intención, por lo cual se ejecuta la forma consciente y va con frecuencia asociada a efectos intensos. (Vidal, 1986)
Los aspectos psicopatológicos de esta función psíquica exigen muchas veces su separación de las anomalías de la conciencia, la inteligencia y la atención, para lo cual creemos indispensable la comprensión cabal de la naturaleza del acto volitivo.
El acto voluntario ha sido definido por Monroe (1976) como un proceso del organismo humano mediante el cual se responde a un estimulo ambiental con un acto motor coordinado. Este acto representa una transacción entre las exigencias de la situación externa y los mecanismos nerviosos de integración que determinarán la conducta motora intencional.
La situación externa puede ser amenazante o gratificante, familiar o movediza.
El estímulo es evaluado por el aparato perceptual, en el cual influyen los procesos de la conciencia y de la atención, y posteriormente es procesado por los mecanismos de integración central. En esos momentos tiene lugar un fenómeno reflexivo que utiliza los elementos de la memoria, a la vez que anticipa las consecuencias de las respuestas opcionales. El individuo entonces puede decidir sobre el curso de acción más oportuno y el momento de su ejecución. Lo anterior nos indica que el acto voluntario ocurre normalmente luego de dos demoras: la primera reflexiva y la segunda electiva.
La voluntad es la función psíquica en virtud de la cual la persona tiene el propósito de alcanzar un fin consciente determinado, voluntario, premeditado y planificado. Toda actividad del individuo se manifiesta en tres formas de acciones: voluntarias, automáticas e instintivas. (Pavón, 2004).

Procesos de la Voluntad se consideran cinco pasos para la realización de un acto voluntario. Estas fases se suceden unas a otras, así:
a)      Tendencia.- Antes del acto voluntario, manifiestan como una tendencia, una necesidad, un interés e inclinación obscura hacia algo, cuyo fin no se conoce conscientemente.
b)      Deseo.- Es la toma de conciencia de los objetivos propuestos y del fin que perseguimos. Es el proyecto para la acción.
c)      Deliberación.- Es el conflicto de los motivos para la acción.
d)     Decisión.- Es la elección de los motivos iniciales y objetivos propuestos. Esta decisión no sólo puede ser positiva, sino también de tipo inhibitorio.
e)      Acción.- Es el último proceso de la voluntad que consiste en la ejecución del acto

Tipos
A.    El acto Instintivo.- Se caracteriza por la perfección de sus ejecución sin necesidad de aprendizaje previo aunque es autonómico no escapa de él.
B.     El  acto Reflejo.- es una respuesta de carácter automático e involuntario que se da ante una estimulación. Esta respuesta, que es innata, es decir, no aprendida constituye la base para los movimientos voluntarios. Estos reflejos deben desaparecer para dejar paso a la acción controlada.
C.     el acto o movimiento Voluntario.- es el que se lleva a cabo de una forma voluntaria e intencionada. Ante una estimulación determinada, ésta se analiza, se interpreta y se decide la ejecución de la acción. Prácticamente, casi todos los actos realizados de forma voluntaria estaría dentro de esta categoría: coger una manzana y comerla, encender la radio, etc…
D.    el acto o movimiento Automático.- cuando se lleva a cabo la repetición de los movimientos voluntarios, se integran de una forma automática y pasan a ser hábitos; de esta forma se ahorra energía en el proceso de análisis e interpretación del acto. En este tipo se encuentran, por ejemplo, montar en bicicleta, andar, conducir un coche… es necesario un tiempo de aprendizaje de los movimientos voluntarios para que éstos se automaticen. Más adelante se estudiarán los dos automatismos más revelantes en el desarrollo: la locomoción y la presión.

La voluntad puede estudiarse desde diversos enfoques: religioso, filosófico, psicológico, existencial, filogenético. Un análisis psiquiátrico nos permitirá apreciar su debida correlación con las adicciones.
La voluntad va madurando de acuerdo al desarrollo del infante. Su proceso inicia desde el nacimiento, pero empieza a manifestarse a los nueve meses de vida, cuando el niño presenta angustia de separación y un fenómeno de negación que se hace evidente por los primeros momentos históricos en que el infante elige y selecciona lo que desea. Es el primer acto de voluntad de un ser humano.
Si el niño es sobreprotegido o agredido por sus padres tendrá una alteración en su voluntad, pues su decisión dependerá de estos. Le costará trabajo tomar decisiones porque no estará acostumbrado y le será fácil que decidan por él. Tendrá una especie de aniquilamiento de la voluntad. Esto se conoce como el trastorno de la personalidad por dependencia, caracterizado por una necesidad general y excesiva de que se ocupen de uno, que ocasiona comportamientos de sumisión y adhesión, así como temores de separación; dificultad para tomar decisiones cotidianas; necesidad de que otros asuman la responsabilidad de su vida; dificultad para expresar el desacuerdo con los demás; dificultad para iniciar proyectos. El individuo se prestará de voluntario para iniciar tareas desagradables y sentirá incomodidad o desolación cuando esté solo, por miedo a cuidar de sí mismo.
Otras patologías relacionadas con la voluntad son los trastornos del control de los impulsos, en donde se encuentran el trastorno explosivo intermitente (cólera), la cleptomanía (robo compulsivo), la piromanía (afición por jugar con fuego), el juego patológico (apuestas, juegos de azar) y la tricotilomanía (tendencia a arrancarse el pelo). En todos ellos existe pobre o nulo control de la voluntad.
De un modo general, las anomalías de la voluntad se deben a exceso o defecto pulsional. La psicopatología de la voluntad comprende lo mismo síntomas, que síndromes o entidades patológicas.

Etapas
ü  La primera comprende el periodo de elaboración consiente del acto llamado también acción implícita. (Deseos y Decisiones)
ü  La segunda corresponde a la ejecución del acto o acción explicita. (Ejecutar)

Actividad Psicomotora
Es un proceso en el que la voluntad actúa como generadora y propulsora de actos motores. Lo que nosotros vemos es consecuencia de un proceso que cuenta esencialmente con dos momentos.
Los trastornos se presentan según ocurran: en la conación o acción implícita o en la acción explícita. (Barlow & Durand, 2003).

A) Alteraciones de la Conación o Acción Implícita: Desde que se inicia la intención de llevar a cabo un acto, es decir desde que se pone en juego la voluntad hasta la decisión de la ejecución:

a)      Abulia: Es la pérdida de voluntad absoluta que acarrea la liberación de actos automatizados e instintivos. Hay sujetos que se muestran con abulia hacia la mayoría de los hechos, son introvertidos, conformistas, de respuestas retardadas, se cansan con facilidad, faltos de entusiasmo. Allí se ubican a los melancólicos, depresivos, esquizofrénicos, etc. Dentro de la abulia, existen además distintas modalidades patológicas: la abulia neurasténica, la abulia esquizofrénica, la abulia melancólica y la abulia catatónica. La abulia neurasténica no tiene su origen en la falta de deseos sino en no poder tomar decisiones para actuar.
b)      Actos Impulsivos.- Cuando los procesos de la voluntad no se desarrollan ordenadamente y pasan directamente a la ejecución, hablamos de un impulso. No existe deliberación, se presenta en forma brusca e incontrolada y con actos violentos. Implican la ejecución de actos sin un procesamiento previo.
·         Descontrol primario. Respuestas inmediatas, explosivas o abruptas que derivan del fracaso de los mecanismos centrales de integración.
·         Descontrol secundario. Se manifiesta como un acto de premeditación antes del acto explosivo o impulsivo (rasgo característico del farmacodependiente).

c)      Actos Compulsivos.- Actos complejos de la vida cotidiana que se repiten incesantemente en contra de los deseos del individuo que es arrastrado a la ejecución por una fuerza incontenible, aún en contra de situaciones que representan verdaderos obstáculos. Es el encuentro de dos fuerzas opuestas: por un lado el deseo de llevar a cabo una acción, y por otro la resistencia que se opone a ello. Esto le genera en el paciente malestar y angustia, de modo tal que lo lleva a ejecutar acciones diferentes a las de origen con el fin de acotar el grado de angustia.
d)     Hiperbulia.- Hay predominio de actos automatizados e instintivos. Se presenta en los maníacos y delirantes. Es un aumento en la actividad; esto puede traducirse en conductas aumentadas, en cuyo caso hablamos de Hiperbulia productiva. En caso contrario, a veces el aumento de la actividad no se refleja en conductas eficaces; se observan actos motores inconclusos y desordenados y hablamos entonces de Hiperbulia improductiva.
e)      Hipobulia.- Es la disminución de la voluntad a través de los procesos de inhibición de una actividad, es un estadio de inactividad menor que la abulia.
f)       Normobulia: Es el estado de actividad normal, e implica la voluntad de llevar a cabo una acción con conclusión eficaz de la misma.

B) Alteraciones de la Ejecución o Acción Explícita: Asimismo, la ejecución de un movimiento implica un ordenamiento secuencial de los pasos a seguir. Son sus alteraciones:

a)      Acinesia: Es un estado de inmovilidad prolongado. Refiriéndose a la acinesia en las psicosis de la motilidad Leonhard (1956) dice: "Los pacientes pueden estar completamente inmóviles. Están echados y no reaccionan cuando se les llama; su cara es rígida. Al sentarles o moverles de modo pasivo dejan caer las extremidades levantadas o muestran contratensiones en sentido de oposición o tendencia a la inercia, en sentido de permanecer en posición forzada. En los casos leves de acinesia se realizan todavía algunos movimientos; sin embargo, la rigidez de la posición y de la mímica muestran a las claras la pobreza de movimientos".
b)      Ambivalencia volutiva: es no saber elegir, indecisión que viene de la resultante de dos tendencias volitivas.
c)      Amaneramiento: El sujeto ejecuta actos o movimientos extravagantes, los mismos que son repugnantes o inaceptables para los individuos normales.
d)     Ataxia: Esto es diferente a la influencia en el pensamiento, donde el paciente esquizofrénico cree que su pensamiento es dirigido por alguien o algo, y es obligado a ejecutar actos en contra de su voluntad.
e)      Apraxia: Incapacidad de llevar a cabo un movimiento en una secuencia ordenada, por lo que los movimientos no concluyen en un acto eficaz. Ideatoria de Pick – Perdida esquemática de movimientos. Motriz de Leipman – Dificultad la motricidad.
f)       Cataplexia: Es la pérdida súbita del tono muscular, quedando el paciente en total relajación muscular.
g)      Ecopraxia: Es la repetición o imitación de actos realizados por otros, de los movimientos o gestos que observa en otra persona. En ocasiones, el paciente catatónico repite como un espejo los movimientos que observa en otro individuo. También se la describe en oligofrénicos, dementes. Tiene un carácter involuntario y automático, incontrolable.
h)      Estereotipias: Son conductas más o menos uniformes, que se repiten en el paciente sin que éste pueda evitarlo, es la repetición constante del mismo, como si el movimiento se "solidificara" Ej Rascarse, levantarse y sentarse, darse palmada. Existen estereotipias de actitud, de movimiento y verbales.
i)        Flexibilidad Cérea: El paciente es capaz de mantener posturas de sus miembros absolutamente incómodas por tiempos muy prolongados sin que medie oposición a las mismas o sienta molestia alguna.
j)        Hiperactividad Motora: Movimientos intencionales sin un fin determinado.
k)      Hipoactividad Motora
l)        Interceptación Cinética: Es la interrupción brusca de un acto en ejecución, Está haciendo un movimiento y lo interrumpe abruptamente, y luego lo continúa.
m)    Manierismo: Implica la pérdida de espontaneidad y simplicidad en los movimientos, adornándose los mismos con un exceso de movimientos innecesarios para el acto.
n)      Mutismo: El mutismo consiste en estar silencioso por propia voluntad o por imperativo de un trastorno mental, con indemnidad de los centros del lenguaje y sus órganos de expresión, se distinguen: mutismo voluntario, del simulador, histérico, en los tímidos, en el estupor, en la demencia, en la esquizofrenia juvenil, en delirantes. (Porot, 1977).
o)      Negativismo: El paciente se resiste a cumplir las órdenes impartidas por el investigador, o las cumple en sentido contrario o totalmente opuesto, se expresa como una oposición a toda indicación que se sugiera. El negativismo puede ser pasivo o activo, según no realice o realice alguna acción contraria a la que se le indica, respectivamente.
p)      Obediencia Automática: Es el cumplimiento exacto de las órdenes recibidas por el paciente para realizarlas, a veces actos o movimientos de difícil ejecución, el paciente se comporta como un autómata.
q)      Sugestibilidad: Es la disposición que presenta el enfermo para acatar órdenes impartidas por el examinador.

Existen otras patologías psiquiátricas del niño y del adulto en que la voluntad está afectada de manera secundaria, como el autismo, el retraso mental, la depresión infantil, las psicosis y la esquizofrenia, en las cuales la persona afectada es incapaz de tomar decisiones o de obedecer.
La farmacodependencia o cualquier adicción a tabaco, café, televisión, etcétera, es un ejemplo representativo de la psicopatología de la voluntad. Lo grave, y en ocasiones incurable, es que la misma sustancia neurotóxica deteriora aún más la neurofisiología cerebral, dejando en peores condiciones a la persona enferma.

Finalmente, podemos encontrar los siguientes tipos de trastornos: los trastornos del sueño (insomnios sintomáticos y primarios, hipersomnias y parasomnias, que son conductas que aparecen durante el sueño, como el sonambulismo); los trastornos de la excreción (enuresis y encopresis); los trastornos de la conducta alimentaria, como la anorexia nerviosa, la bulimia, la potomanía, la sitofobia; los trastornos de la conducta sexual (trastornos de la identidad de género, desviaciones sexuales y parafilias); los trastornos de la conducta agresiva, que se presentan en forma de conductas heteroagresivas y autoagresivas; y los trastornos de la voluntad, que se distribuyen en una serie de dos tipos básicos: la hipobulia y las vivencias de influencia sobre la personalidad.

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