El domo que contendrá la radiación de Chernobyl

26/4/16

El domo que contendrá la radiación de Chernobyl


Un enorme arco, suficientemente grande para cubrir a la Estatua de la Libertad, es construido en Chernobyl para contener los restos radioactivos que quedan del desastre de 1986. 

CHERNOBYL, Ucrania. Contra el paisaje en deterioro, está surgiendo un proyecto de ingeniería único en su tipo cerca de los restos del peor desastre nuclear civil del mundo.

Un ejército de trabajadores, protegidos de la radiación por gruesas losas de concreto, construye un enorme arco, revestido de brillantes extensiones de acero inoxidable y lo bastante grande para cubrir a la Estatua de la Libertad. La estructura es tan de otro mundo que parece como si hubiera sido depositada por extraterrestres en este paisaje industrial de la era soviética. 

Si todo sale conforme a lo planeado, para 2017 el arco de 29 mil toneladas métricas será delicadamente presionado sobre almohadillas de Teflon para cubrir el destartalado escudo que fue construido para sepultar los restos radioactivos del reactor que estalló y se incendió en abril de 1986. Cuando sus extremos estén cerrados, podrá contener cualquier polvo radioactivo si el antiguo escudo colapsa.

 
El arco de contención masiva permitirá continuar con los trabajos de limpieza en Chernobyl. (The New York Times)

Virtualmente eliminando el riesgo de una contaminación atmosférica adicional, el arco eliminará la persistente amenaza de incluso una repetición limitada de esos días de pesadilla de hace 28 años, cuando la precipitación radioactiva envenenó las planicies en kilómetros a la redonda y convirtió a las aldeas en pueblos fantasma.

El arco también permitirá que comience la etapa final de la limpieza de Chernobyl; una tarea ardua para retirar los restos del reactor fuertemente contaminados para almacenarlos de manera segura permanentemente. Que esta labor cambiara de las manos internacionales a las de Ucrania presenta nuevas inquietudes, especialmente cuando Rusia amenaza las fronteras de la nación.
Por ahora, sin embargo, el arco en construcción es un signo de progreso.

“Es una estructura asombrosa”, dijo Nicolás Caille, director de proyecto de Novarka, el consorcio de compañías de construcción francesas que está edificándola. “No se le puede comparar con nada más”.

Mientras las naciones debaten el futuro de la energía atómica como una forma de reducir las emisiones de gases de invernadero y combatir el cambio climático, el arco es también un vivo recordatorio de que la energía nuclear, pese a todos sus beneficios, conlleva enormes riesgos. 

La contención y la limpieza llevan a las capacidades de ingeniería a su límite, como también está descubriendo Japón desde el colapso en la planta energética de Fukushima hace tres años.
El arco de Chernobyl terminará costando unos mil 500 millones de dólares, financiados en gran medida por Estados Unidos y unas 30 naciones más.

Y volver verdaderamente seguro al sitio de un desastre radioactivo puede llevar generaciones.
Los ingenieros han diseñado el arco de Chernobyl para que se mantenga en pie 100 años; piensan que es el tiempo que podría tomar limpiar por completo el área. Pero siempre ha habido dudas sobre el compromiso a largo plazo de Ucrania, y la turbulencia política y las tensiones con Rusia han despertado nuevos recelos. Así que incluso un siglo podría no ser suficiente.

El arco, sin embargo, es una estructura formidable, dijo Vince Novak, el director de seguridad nuclear del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo, que administra el financiamiento del proyecto. De ser necesario, dijo, podría durar 300 años o más. 

El accidente de Chernobyl puede ser comparado con una enorme bomba sucia, una explosión que arrojó material radioactivo en todas direcciones. El estallido fue seguido por un incendio que envió aún más contaminantes a la atmósfera y que fueron luego llevados por los vientos a toda la región y a Europa Occidental.

En esta forma, el desastre difiere de los otros dos importantes accidentes de la energía nuclear, en Three Mile Island en Pensilvania, en 1979, y en Fukushima, en 2011. En esas dos plantas, los núcleos del reactor se fusionaron, pero el material interno –el combustible nuclear– permaneció dentro de estructuras de contención protectoras.

Los cuatro reactores en la planta de Chernobyl no tenían esa contención. Pero ese fue solo un aspecto de su defectuoso diseño. El sistema para controlar la reacción de la fisión nuclear era inestable, y bajo ciertas condiciones la energía del reactor podía aumentar rápidamente sin control.

Eso fue lo que sucedió en las primeras horas del 26 de abril de 1986, en la Unidad 4 de Chernobyl, durante una mal aconsejada prueba de algunos de los sistemas de seguridad del reactor. En cuestión de segundos, la energía aumentó exponencialmente y el núcleo estalló por el vapor.

 
La Unidad Central nuclear de Chernobyl. (The New York Times)

Algunos trabajadores murieron de inmediato, pero la mayoría de los técnicos en la Unidad 4 y los bomberos que respondieron sufrieron muertes agonizantes en las semanas posteriores por la exposición a los altos niveles de radiación.

Oficialmente, varias docenas de personas murieron, y muchas otras enfermaron. La radiación también causó cáncer en miles de personas posteriormente; aunque en cuántas sigue siendo tema de debate.

 
Retratos de los trabajadores que fallecieron en 1986. (The New York Times)

En su respuesta inmediata, las autoridades soviéticas enviaron a las fuerzas militares a combatir el incendio del reactor y evacuar las aldeas cercanas y la ciudad de Pripyat, que albergaba a la mayoría de los trabajadores de la planta y sus familias. Se reclutaron peones para construir rápidamente el escudo de concreto y acero, conocido como el sarcófago. Cuando su exposición a la radiación fue demasiado alta, los trabajadores fueron reemplazados por otros; en total, más de medio millón de personas estuvieron involucradas en la limpieza inicial. Eso fue hace casi tres décadas. Pero en y alrededor de Chernobyl es como si el calendario se hubiera congelado.

Aún existe una zona de exclusión de unos dos mil 590 kilómetros cuadrados alrededor de la planta, con acceso controlado a través de retenes. Aunque los niveles de radiación han declinado un poco a través del proceso natural de la descomposición radioactiva, la zona sigue virtualmente vacía. Muchas de las aldeas fueron destruidas; el bosque se ha extendió en otras. En Pripyat, donde vivían unas 45 mil personas, la pintura se desprende de los murales en el centro comunitario y un árbol crece en medio del piso de un gimnasio.

Los niveles de radiación en torno al sitio son cuidadosamente registrados y los trabajadores del arco tienen que permanecer dentro de las áreas delimitadas. Todos usan dosímetros, detectores que harían sonar una alarma si hubiera una liberación del sarcófago y los niveles de radiación aumentaran. Pero de otro modo los trabajadores tienen horarios normales y usan ropa de trabajo común.

Sin embargo, trabajar ahí está lejos de ser normal. “Cuando uno llega aquí por primera vez es bastante emotivo”, dijo Caille. “Tenemos mucha gente que ha estado involucrada o estuvo aquí cuando tuvieron el accidente. Sigue estando muy presente”.

 
Trabajadores de la contratista holandesa Mammoet, responsable de levantar el arco de contención de Chernobyl . (The New York Times)

Laurin Dodd, un estadounidense que recientemente partió de Ucrania después de fungir como gerente general del proyecto del arco, dijo que después de que la estructura esté en posición, el plan es que Ucrania eventualmente comience a retirar el combustible restante. Eso garantizará que la radiación eventualmente no llegue al agua subterránea, lo cual pondría en peligro al suministro de agua para los tres millones de habitantes de Kiev. Ucrania también debe construir un depósito para todos los desechos de alto nivel que recupere.

Es poco claro de dónde provendrá el dinero para esas labores; especialmente ahora que el país pasa por turbulencia. Funcionarios de la embajada ucraniana en Washington no respondieron cuando se les pidió un comentario.

Pero aun cuando haya suficiente dinero, hay interrogantes técnicas en cuanto a si el trabajo puede realizarse y, de ser así, cuánto tiempo llevará.

Pero todo eso está en el futuro. El problema más inmediato es completar el arco en un ambiente político inestable. “Estoy muy preocupado por cómo la situación actual afectará a esta iniciativa”, dijo Novak.

Chernobyl, cerca de la frontera norte de Ucrania, está lejos de Crimea. “Chernobyl y la zona de exclusión permanecen en calma, y nuestros contratistas continúan con su trabajo”, dijo Novak, aunque los expertos occidentales fueron evacuados por una semana en marzo.

El proyecto tiene suficiente dinero para continuar bien entrado el año próximo. Pero en algún momento en los próximos meses, debe tomarse una “decisión política” sobre el financiamiento adicional, explicó.

Incluso antes de la turbulencia política, dijo Novak, había preocupación por tener que pedir a los donantes que contribuyeran con más. “Pero el riesgo de dejar este programa inconcluso es una perspectiva que no creo que nadie quisiera contemplar”, afirmó.

0 comentarios: